Los tratamientos disponibles para el CP permiten cronificarlo al menos 2 o 3 años

Invertir más en investigación y avanzar en cuanto al screening, algunas de las reivindicaciones de los expertos
Herramientas
|
26 feb 2016 - 16:00 h
|

En los últimos meses, profesionales sanitarios y pacientes han visto cómo el arsenal terapéutico disponible para tratar el cáncer de pulmón (CP) ha aumentado exponencialmente y, casi de igual manera, la supervivencia global.

En este abanico de opciones, se encuadran terapias innovadoras como nintedanib (Vargatef, de Boehringer Ingelheim), nivolumab (Opdivo, de Bristol-Myers Squibb), necitumumab (Portrazza, de Lilly), pembrolizumab (Keytruda, de MSD), afatinib (Giotrif, Boehringer Ingelheim), ramucirumab (Cyramza, de Lilly) y alectinib (Alecensa, de Roche).

Teniendo en cuenta los aspectos diferenciales de cada uno de ellos —nintedanib, un triple inhibidor angioquinasa indicado para pacientes con adenocarcinoma avanzado de pulmón; necitumumab, el primer biológico aprobado en la UE para el tratamiento de pacientes con cáncer de pulmón localmente avanzado o metastásico de células no pequeñas escamosas en primera línea; o nivolumab, primer inhibidor del punto de control inmunitario PD-1 para CPNM de histología escamosa, localmente avanzado o metastásico después de quimioterapia previa—, “todos han sido importantes”, comenta a GACETA MÉDICA, el presidente del Grupo Español del Cáncer de Pulmón (GECP) y jefe del Servicio de Oncología del Hospital Puerta de Hierro, Mariano Provencio.

Si además se tiene en cuenta que, en este campo, no se han producido avances en los últimos 15 años, se puede decir que, hace un año, “cada uno de ellos individualmente hubiera sido un hito”; no obstante, han salido a escena todos juntos y, en palabras del especialista, “han venido muy bien porque se estaba muy necesitado de avances”.

Si bien es cierto que todavía quedan muchas preguntas por responder y mucho camino por andar, las líneas de investigación que se están explorando actualmente están dirigidas a probar esas alternativas en líneas anteriores.

“Casi en su totalidad, los fármacos que hemos nombrado están en líneas sucesivas, por lo que uno de los retos pendientes es ver cuánto aportan de entrada”, afirma Provencio, añadiendo que, por ejemplo nivolumab o pembrolizumab son inmunoterapia y representan “un avance impresionante”.

Asimismo, el facultativo habla de lo mucho que proporciona este nuevo arsenal para la supervivencia global (SG) de los pacientes y, aunque subraya que no se pueden dar unas cifras exactas dado que se debe tener en cuenta el perfil de cada paciente, sí se puede asegurar que mientras que hace un par de años los pacientes con esta patología en estadio cuatro “vivían pocos meses, ahora viven años”.

A su vez, el jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario La Paz, Javier de Castro Carpeño, remarca que estas terapias han sido “fundamentales” y han permitido modificar la historia natural de la enfermedad, ya que ahora se puede cronificar, al menos durante unos dos o tres años.

En este sentido, De Castro insiste en que, pese a que no se puede hablar de curación, sí se debe dejar constancia de que los tratamientos actuales prolongan la supervivencia. “En apenas cinco años, se ha triplicado o casi cuadriplicado”, asegura.

“Dado que estos fármacos son innovadores, no son baratos; por lo que se exige un esfuerzo multidisdiplinar y un reto para todos los profesionales implicados”, continúa el especialista.

Programas de screening

Otro de los temas que saltaron a la palestra fue la importancia del cribado y de cómo este podría contribuir a obtener un diagnóstico precoz y, por tanto, elegir la mejor opción para cada paciente.

Así, Provencio señaló que existen pruebas y estudios en marcha para determinar la influencia del screening en este campo, pero que todavía es un tema “controvertido”. “Se está discutiendo su eficacia real”, apostilla.

Si bien es cierto que se está buscando “activamente” genes que identifiquen poblaciones específicas, donde las maniobras de screening sean más efectivas, “esto aún está en experimentación”, asegura el experto, quien prosigue comentando que en el Hospital Puerta de Hierro, de Majadahonda, se celebrará el próximo martes 26 de abril un curso en el que, entre otros temas, se debatirá sobre el screening, en cáncer de pulmón. “Por ahora, no hay evidencia científica al respecto, pero sí hay investigaciones en marcha”.

De igual modo, De Castro resalta que es hora “de ponerse las pilas en dos aspectos: la prevención —aquí entra en juego el papel del tabaquismo— y los programas de cribado, que todavía están en fases iniciales”.

Según sugiere el jefe del Servicio de Oncología de La Paz, sería fundamental contar con más inversión y que, por ejemplo, los tratamientos antitabaco no tuviesen que ser pagados por las personas fumadoras que quieren abandonar este hábito. “No se entiende que el Estado financie otros tipos de tratamientos y en este caso no se consiga avanzar”, indica.

En este punto, Provencio concluye recordando que también es importante resaltar los estudios de biopsia líquida y analizar “si las determinaciones sanguíneas pueden determinar, influir o identificar pacientes concretos para beneficiarse de una u otra terapia”.

“Sin duda, creo que estos trabajos son importantes y especialmente en el ámbito español considero que hay mucha investigación en torno a la biopsia líquida y lo que puede representar”, puntualiza.

En cuanto a incidencia, según los últimos datos del proyecto Globocan, el cáncer de pulmón es la segunda patología más frecuente en hombres y la tercera en mujeres en países desarrollados, mientras que respecto a la mortalidad, esta patología se perfila como la primera causa en hombres y, “en gran parte de los países desarrollados”, también en las mujeres, según puntualiza Provencio.

En España, es la tercera causa de muerte por cualquier motivo y se sitúa por detrás de las enfermedades cardiovasculares y coronarias. Además, el número de fallecimientos ocasionados por esta patología supera conjuntamente a las muertes por cáncer de colon, próstata y mama. Los expertos también resaltan que pese a que los fumadores tienen un riesgo mayor de desarrollar esta enfermedad, existe en torno a un entre 15 y 20 por ciento que presentan cáncer de pulmón pese a no tener hábitos tabáquicos.

e-planning ad
Twitter
Suplementos y Especiales