Herramientas
|
25 sep 2015 - 16:00 h
|

Con una consejería “con la mortalidad política” por las nubes, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid asumió su puesto, hace casi tres meses, consciente del malestar que existía entre los profesionales. Su intención es devolver las “mareas” a su cauce, con un pacto que está convencido de que llegará.

Pregunta. Está a punto de cumplir tres meses al frente de la Consejería de Sanidad, ¿cómo valora este periodo?

Respuesta. El balance es positivo. Llevamos tres meses de duro trabajo. El reto estrella es el Pacto por la Sanidad. Muchos me dicen que soy un poco iluso por pensar en esto, pero creo que soy un ilusionado. Es posible conseguir ese pacto, aunque sea de mínimos, con todos los sectores implicados —colegios profesionales, universidades, partidos, sindicatos, profesionales, etc.—. Me he reunido con todos los portavoces de Sanidad en la Asamblea y están todos de acuerdo en que conseguiremos un pacto de mínimos. Esto significa que llegue quién llegue al poder tendrá que respetar ese acuerdo y si no tendrá que dar muchas explicaciones a los ciudadanos.

P. Parece complicado llegar a ese pacto, sobre todo teniendo en cuenta la legislatura pasada, y que hasta ahora no se ha firmado ningún acuerdo global....

R. Es cierto. Cuando llegué a finales de junio encontré un ambiente enrarecido, no puedo decir que me sorprendiera, ya que no vengo del mundo de la política, sino de la sanidad y conozco bastante el sector. Era consciente del malestar que existía y lo primero que hice fue reunir a los profesionales y a los sindicatos y firmar un pacto de caballeros.

P. En el acuerdo de investidura entre Partido Popular y Ciudadanos se planteaba la mejora de las condiciones de los profesionales sanitarios. Como consejero y profesional, ¿qué medidas cree que se deberían tomar?

R. Estamos analizando los trienios de 14.500 profesionales que no los han cobrado todavía y deberían haberlo hecho. He tomado la decisión de que se va a intentar que los cobren. Al menos, es mi intención. El consejero lo propone dentro del presupuesto de 2016 y después se tiene que aprobar en la Asamblea. Además se respetarán las categorías profesionales, algo que los profesionales están pidiendo desde el principio. También vamos a intentar retomar la carrera profesional, que se paró por la crisis, y ahora parece que podemos tener esos brotes verdes, pero quizás haya que pensar en un nuevo modelo. Está claro que las cosas cambian, igual que los protocolos, que están para cambiarlos de acuerdo a las necesidades. Mi intención es valorar las posibilidades que tenemos para poder establecer un marco importante en el que todos salgamos beneficiados. La negociación que tiene éxito es aquella en la que nadie pierde y todos ganan. La presidenta me ha puesto al frente de la consejería para intentar mejorar la gestión, pero principalmente para que intente mejorar esa negociación, ese pacto, esa cercanía. Este consejero ha estado cerca de los profesionales, de los ciudadanos y de los pacientes....

P. Otra de las propuestas era la elaboración de un plan regional para la innovación en sanidad, ¿han comenzado a trabajar en él?

R. Sí. Es un convenio marco que existe en todo el territorio nacional, y al que todas las comunidades tenemos que hacer frente a petición del propio ministerio de Sanidad. Estamos en ello, estamos trabajando en todas las fundaciones que tenemos de investigación: el Gregorio Marañón, La Princesa, el Clínico San Carlos, el 12 de Octubre, etcétera. Además, estamos potenciando la primaria. Para este consejero no hay distinción entre la primaria y la especializada. Dentro de atención primaria estamos desarrollando la Fundación de Investigación de AP, ya que para nosotros la investigación y la innovación es fundamental y es algo que si invertimos veremos resultados, aunque no a corto plazo sí a largo plazo. La verdad que no sé el tiempo que voy a estar aquí, la mortalidad política es alta, por eso estoy diseñando una consejería para cuatro años, de modo que si me voy y viene otra persona, sabrá qué está hecho, por qué y todo lo que queda por hacer.

P. La coordinación entre niveles ya se reflejaba en el Plan para Pacientes Crónicos que tiene la Comunidad de Madrid....

R. Este consejero no ha llegado como un elefante a una cacharrería, no ha empezado a cesar gerentes. Estoy potenciando el plan, sobre todo, basado en el protagonismo en unos profesionales olvidados por el sistema, que son los enfermeros.

P. El próximo Gobierno deberá afrontar un cambio en el modelo de financiación. ¿Cómo debería articularse en sanidad?

R. Espero que cambie. La financiación de la Comunidad de Madrid no me corresponde a mí, sí a la Presidenta que lo defenderá muy bien. Esperemos que la financiación se modifique, ya que es insuficiente, y si pasa está claro que beneficiará a la consejería de Sanidad, por pedir que no quede. Pero dejemos a los políticos que hagan la alta gestión, ahí yo no debería entrar.

P. La Semana pasada semana el PSOE con el apoyo de Podemos y la abstención de ciudadanos sacaba adelante en la asamblea una PNL para que se devuelva la gestión pública al hospital de Villalba. ¿Tiene plantado algún tipo de seguimiento a los hospitales externalizados para comprobar su nivel de eficiencia?

R. Claro que sí, con datos, sin miedo, con transparencia y mirando a la cámara. Es muy fácil hacer demagogia política, que es lo que se está haciendo en la Asamblea. No se puede pedir algo que ellos saben que es imposible. El Hospital de Collado Villalba tiene una concesión en un convenio que se firmó hace 30 años. Por tanto, los señores de Podemos y del PSOE, porque C’s se abstuvo, tienen que aportar datos. Les pido que vengan a la Asamblea y den cifras a los ciudadanos de lo que les costaría que el hospital fuera del Sermas. La realidad es que tenemos un centro que hay que gestionar bien. Aprovecho para mandar un mensaje a la marea blanca, que los sigo de cerca, y que no sé si es que no me han escuchado o no me quieren escuchar. Quisiera invitarlos a que se sienten en mi despacho a hablar. Es algo que aún no he conseguido y es mi asignatura pendiente. La marea blanca nació hace tiempo, y ahora las cosas han cambiado, hay una nueva consejería y les pido colaboración estrecha, que nos den propuestas y que nos digan qué hacemos mal.

P. El 60 por ciento de los hospitales madrileños comenzarán a funcionar por la tarde, ¿qué impacto debería tener en la lista de espera? ¿Qué objetivos se han marcado?

R. Ya hay hospitales que están funcionando por la tarde, pero no es suficiente. Queremos tener un plan integral de intervenciones quirúrgicas por las tardes, ya no sólo por la lista de espera, que en algo mejorarán, sino por aprovechar los recursos que tenemos. Es más, haré lo posible para poder sacar análisis por las tardes, porque pienso en la economía del país. En cuanto a las listas de espera se homogeneizará su cómputo con las del Estado en noviembre, porque no es justo que te hagan una comparación llevando un modelo distinto.

P. ¿Debería tomar el Consejo Interterritorial (Cisns) decisiones por consenso y vinculantes?

R. Me encantaría como ciudadano ver que el CISNS toma decisiones con consenso, como la vacuna de la varicela. Me encantaría que fuera vinculante. Lo dije antes de ser consejero y ahora. Si no, sería un comité consultivo. Por desgracia la ley no permite que las decisiones del CISNS sean vinculantes, así que las decisiones se tienen que respetar. Es decir, que haya consenso y que luego el consenso se respete. Los políticos debemos ser más serios y el Consejo Interterritorial tiene que ser un estamento importantísimo porque hay una ley de cohesión y calidad, y yo creo que no se está respetando, incluso en Madrid. En la Comunidad de Madrid hay ciertas desigualdades entre barrios, entre pueblos, que también vamos a solucionar.

P. Ha hablado de potenciar los genéricos, pero, ¿cuál es la política que va a tener Madrid en relación a los biosimilares?

R. El profesional tiene que tomar la decisión en base a la eficacia pero también a la economía, y la eficacia no solo se mide por los objetivos que consigue el medicamento, sino los objetivos en relación calidad-precio. La política de la Consejería como siempre será la transparencia, la claridad, la eficacia y poder trasladar todos los estudios a los profesionales. Nuestra Dirección General de Coordinación del Sistema Sanitario ya está estableciendo las medidas oportunas para poder informar a todos los profesionales.

P. La financiación para la hepatitis C no termina de llegar. ¿Qué está haciendo la Comunidad de Madrid?

R. Estamos atendiendo al 33 por ciento de las personas con hepatitis C en España, cuando por cuota nos correspondía el 13 por ciento. El tema del dinero y la financiación lo tiene que negociar nuestra Consejera de Hacienda. Por otra parte, se ha hecho un grupo mixto de trabajo, compuesto por los expertos en hepatitis, los pacientes, médicos y la consejería también. Se hará seguimiento y control de todo lo que ocurra en torno a la hepatitis, buscando la eficacia y la calidad asistencial y por supuesto la humanización.

Pacto por la sanidad

“Era consciente del malestar que existía y lo primero
que hice fue reunirme
con profesionales y sindicatos”

Coordinación

“Es atención primaria
y atención hospitalaria, porque los especialistas
están en los dos niveles”

La polémica por el convenio sanitario entre Castilla-La Mancha y Madrid podría zanjarse próximamente. Tras la petición del nuevo Gobierno manchego de anular el concierto sanitario firmado en la legislatura anterior se ha dado paso a la negociación que se resolvería mediante el pago de la farmacia hospitalaria por parte de la Comunidad de Madrid, como ha pedido Castilla-La Mancha. Con todo, al consejero madrileño no le han hecho gracia las críticas a la “calidad de la asistencia de la comunidad” y ha recordado que el convenio se hizo a petición de Castilla-La Mancha. Sánchez Martos ha confirmado que contactó hace semanas con su homólogo manchego para analizar los datos que tienen los colegios de médicos y enfermeros, sobre la mala atención que reciben los ciudadanos toledanos , sin embargo, a día de hoy aún no se los ha facilitado. Por su parte, Jesús Fernández aclara que los hospitales donde son atendidos los pacientes limítrofes con Toledo no tienen “la capacidad ni las especialidades suficientes para atender”. A juicio de Martos las transferencias sanitarias deberían reconsiderarse porque las distribuciones territoriales no tienen que afectar a los ciudadanos. El pago de la farmacia hospitalaria se traduce en que cuando un paciente es atendido en un hospital de Madrid y se le prescribe un medicamento, éste se le dispensa en su hospital manchego, con cargo a los presupuestos madrileños.

Twitter
Suplementos y Especiales