Niveles bajos de VEGF circulante podrían indicar buena respuesta a bevacizumab

Un estudio auxiliar del Angiomet halla alguna correlación entre SNPs y VEGFR1 y VEGF2, pero es insuficiente
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17 abr 2015 - 16:30 h
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Los pacientes en estadios avanzados de cáncer de pulmón no escamoso de células no pequeñas (NS-NSCLC, en sus siglas en inglés) en tratamiento con bevacizumab más carboplatino/paclitaxel en primera línea logran una mediana de supervivencia libre de progresión (SLP) de 6,91 meses y una mediana de supervivencia global (SG) de 14,57 meses, según los resultados del estudio Angiomet, presentado por el Grupo Español de Cáncer de Pulmón en el Congreso Anual de Cáncer de Pulmón (ELCC) que organiza la Sociedad Europea de Oncología Médica.

Pero lo significativo de este ensayo clínico, al margen de la confirmación del beneficio clínico de esta combinación en NS-NSCLC, es un estudio auxiliar a este que ha analizado la correlación de la SLP con diez polimorfismos de nucleótido simple (SNPs) presentes en factores angiogénicos en este tumor. La hipótesis, señaló Bartomeu Massuti, del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Alicante, es que estos SNPs podrían modificar los niveles de factores angiogénicos en el tumor o en la sangre y, quizás, podrían también ser predictores de la respuesta al tratamiento con bevacizumab, un reto aún hoy día.

Del análisis de muestras de sangre de pacientes antes y después del tratamiento, se observó una reducción de la SLP y de la SG (p = 0.01) asociada al SNP rs9582036 del receptor del factor de crecimiento del endotelio vascular 1 (VEGFR1). Además, también se encontró una asociación entre el SNP rs3025039 del factor de crecimiento del endotelio vascular A (VEGFA) y una menor SG si se compara con otros genotipos (p = 0.009).

Sin embargo, se observó que niveles bajos de VEGF circulantes son factores pronóstico de buena respuesta, ya que se asocian a una mayor SLP (p = 0.04) y a una tendencia hacia la mejora también de la SG (p = 0.10). Las correlaciones obtenidas entre SNPs y VEGF/ VEGFR2 no fueron significativas.

Además, durante el congreso se presentaron también nuevas evidencias acerca de la utilidad de fármacos inhibidores de BRAF indicados en melanoma también para el tratamiento de pacientes con cáncer de pulmón y mutaciones en BRAF. En concreto, el estudio prospectivo Euraf, presentado en el ELCC por Olivier Gaustschi, oncólogo médico del Hospital de Lucerna, en Suiza, recoge datos de 35 pacientes con cáncer de pulmón mutado en BRAF que fueron tratados con estos inhibidores, fuera de ficha técnica, entre 2012 y 2014 —la mayoría habían recibido vemurafenib, un porcentaje menor dabrafenib y uno de ellos sorafenib—. Como subraya este especialista, la tasa de respuesta de estos pacientes fue del 53 por ciento y la SLP de cinco meses. Los datos son importantes sobre todo porque, al no ser una mutación muy frecuente en cáncer de pulmón, no hay muchos estudios.

En cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) y mutación en EGFR, se han presentado nuevos datos del estudio Aura, que evalúa la eficacia de AZD9291 en estos pacientes que han progresado a un tratamiento previo con inhibidores de la tirosina quinasa del EGFR (TKI-EGFR) y presentan la mutación T790M, que confiere resistencia.

Los resultados, correspondientes al análisis de 63 pacientes en tratamiento con una dosis de 80 miligramos al día, señalan una mediana de SLP de 13,5 meses y, hasta ahora, solo el 38 por ciento presentan una progresión del tumor. Además de las cifras de SLP, los datos actualizados revelan tasas de respuesta global del 54 por ciento con este tratamiento y una mediana de duración de respuesta de 12,4 meses.

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