Podemos aboga por liberar créditos para los capítulos de personal e infraestructuras

Su responsable de Sanidad, Ana Castaño, protagoniza la tercera ronda con políticos de Wecare-u y Teva
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15 may 2015 - 12:00 h
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“Se han perdido más de 50.000 puestos de trabajo de profesionales sanitarios. Sostener el sistema es cada vez más complicado pero, pese a todo, apostamos por recuperar el acceso a la sanidad cien por cien pública y de calidad”. Esta es la declaración de intenciones en materia de recursos humanos de la responsable de Sanidad de Podemos, Ana Castaño, que ha protagonizado la tercera ronda de encuentros con representantes políticos para analizar la situación de la sanidad organizada por el grupo Wecare-u, en colaboración con Teva.

Castaño insistió en la necesidad de hacer una redistribución justa y equitativa y remarcó que una de sus apuestas son los profesionales. No obstante, reconoció que“estamos al mismo nivel de la sanidad que en 2006 y esta política solo conduce a repartir la miseria”, expuso.

Podemos aboga por un planteamiento de cronicidad que pase por potenciar la atención primaria, liberando créditos para el capítulo de personal e infraestructuras, a fin de garantizar que los ciudadanos reciban una atención digna. “Hay quien ha querido demonizar a los funcionarios, pero están muy equivocados. Gracias a ellos el sistema se mantiene. Queremos un aumento del personal”, indicó.

Además de reabrir los debates necesarios sin excluir a nadie, Podemos sigue considerando prioritario apostar por la transparencia y la rendición de cuentas. Por ello, propone “revisar y auditar todo el gasto sanitario”. Hay, según su portavoz de Sanidad, “bastantes agujeros” que hay que aclarar y poner sobre la mesa: derivaciones a lo privado, colaboraciones público-privadas y, sobre todo, gasto farmacéutico hospitalario, “un cajón de sastre”, según sus palabras, en el que hay que poner orden.

Para Podemos, llevar a cabo la transparencia en el gasto farmacéutico hospitalario, junto a la auditoría de los acuerdos anteriores, puede generar un buen nicho de ahorro gracias al cual afrontar otras prioridades, como las señaladas por Juan Manuel Garrote, secretario general de la Organización Médica Colegial, en el ámbito de los recursos humanos.

En este sentido, Garrote remarcó que que en 1984 el 53 por ciento del gasto sanitario se dedicaba al capítulo de personal, frente al 47 por ciento actual. “Se ha reducido la cantidad que se dedica a personal, pero la factura no ha disminuido, lo que va en detrimento del personal y las instalaciones”, aclaró. En la misma línea, el portavoz de los médicos destacó la precariedad laboral y la falta de continuidad en los cuidados, ¿cómo solucionarán el problema de congelación de salarios y la precariedad laboral?, planteó. La respuesta fue directa: “Los recursos salen aclarando las cuentas”, puntualizó Castaño.

“Somos conscientes de que no podemos dar la vuelta a todo como un calcetín”. Hasta en dos ocasiones pronunció estas palabras Ana Castaño, Las mismas que dijo también: “Tenemos un plan”. Ciertamente algunas bases están claras, aunque otros asuntos siguen abiertos a un amplio (y complicado) abanico de posibilidades.

Por ejemplo, Podemos tiene muy claro que quiere potenciar la salud en todas las políticas, defiende que los determinantes sociales (vivienda, renta, deporte, género...) son fundamentales para la salud de las personas y apuesta por fomentar la salud pública a todos los niveles (pide rescatar la Ley de 2011) y por una sanidad pública con una gestión pública. Es decir, confía en revertir la privatización en la medida de lo posible. “Hay cuestiones que se hacen en colaboración con la privada que pueden ser rentables; pero no todas”, dice Castaño.

Financiación finalista

El desafío para esta formación, como para todas, es cómo se financia la sanidad. “Hay que hacer cirugía de alto grado en cuestión de financiación”, sentencia la responsable de Sanidad de Podemos. ¿Cómo? De nuevo, sin apriorismos, partiendo de un consenso entre las partes e incluyendo en el debate asuntos descartados por otros, como posibilidad de devolver al sistema sanitario una financiación finalista, que garantice la suficiencia de los recursos en las comunidades autónomas.

La responsable de Sanidad de Podemos es consciente de que la primera gran oposición a esta iniciativa vendría desde algunas comunidades autónomas, que precisamente ven en el modelo actual, no sólo una garantía del marco competencial, sino la mejor fórmula para repartir los fondos disponibles en función de las necesidades.

Pero el de la financiación sanitaria no sería el único punto de choque entre las propuestas de Podemos y algunas comunidades autónomas, tal y como indicó Juan Ignacio Güenechea, vicepresidente de Cofares. “Vuestro programa me ha parecido tremendamente realista, pero aplicar este tipo de políticas va a ser muy difícil. Un programa como el vuestro, que contempla una exclusión cuasi-absoluta de contratación privada, chocaría con una cultura como la vasca, o la catalana, donde hay un porcentaje alto de seguros privados”. Castaño lo desmiente. A su juicio, las propuestas de la formación no tienen nada que ver con que un ciudadano “no pueda tener opción a la sanidad privada”.

También en torno a las autonomías gira el reto de la cohesión. “Desde un sistema público no se pueden plantear desigualdades, y las hay, tanto a nivel de comunidades autónomas como de accesibilidad de los ciudadanos a los recursos sanitarios”, asegura Castaño. A este respecto, el modelo que plantea la formación es la AP como puerta de entrada al sistema. Aquí Podemos no se diferencia tanto del resto de partidos; también quiere acabar con la perspectiva ‘hospitalocéntrica’ para dirigirse a un planteamiento más sociosanitario.

Rafael Borrás, director de
Comunicación de TEVA

Cuando se habla de salud hay que hablar de dinero, pero cuando se habla de industria muchas veces solo se habla de dinero”

Luis Amaro, tesorero del Consejo General
de Colegios Oficiales de Farmacéuticos

La oficina de farmacia está a favor de las auditorias. Desde hace años la partida más transparente viene siendo la del gasto de receta”

Ana Castaño, responsable
de Sanidad de Podemos

Somos conscientes de que no podemos dar la vuelta a todo como un calcetín pero insistimos en
la derogación del RDL 16/2012”

Juan M. Garrote, secretario general
de la Organización Médica Colegial

Vivimos un momento difícil a nivel profesional y aún nos queda bajar 6.000 millones de euros para que la sanidad sea sostenible”

Juan Ignacio Güenechea, vicepresidente
de Cofares

Vuestro programa es realista pero aplicarlo va a ser muy difícil y chocará con las autonomías, cuyo 50% del gasto es sanidad”

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