Prasugrel demuestra beneficios frente a clopidogrel en SCA

Un estudio ‘post-hoc’ analiza un subgrupo de 7.938 casos con UA y NSTEMI
Herramientas
|
04 jul 2014 - 16:00 h
|

El síndrome coronario agudo (SCA) provoca más de siete millones de muertes al año, una cifra que no se reparte de manera homogénea entre los diferentes países del mundo. De hecho, mientras que los casos de SCA en la parte oriental de la Unión Europea están aumentando, en países como España, Francia o Italia están descendiendo, tal y como expuso José Luis López Sendón, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital La Paz y coordinador del área cardiovascular del Idipaz, durante un evento organizado por Daiichi Sankyo y Lilly sobre la implementación de las guías europeas de cardiología a nivel local.

El problema es, destacó López-Sendón, que se estima que el porcentaje de SCA “se verá incrementado en los próximos años debido al envejecimiento poblacional”, a pesar de los grandes avances de los últimos 50 años. En concreto, este profesional destacó como primer hito importante la apertura de las primeras unidades coronarias y la llegada de los desfibriladores en la década de los 60 y los 70, que consiguieron “una disminución de la mortalidad del 30 por ciento”.

Después llegarían las unidades móviles, la ecocardiografía y las técnicas de hipotermia, además de tratamientos como los betabloqueantes, las estatinas o los antitrombóticos. Toda una serie de avances que han logrado reducir de manera importante las cifras de mortalidad en esta patología, una reducción que López-Sendón achaca en gran medida al papel de las enfermeras especializadas en desfibrilación ventricular ya que, según señala, fue con su llegada cuando comenzó realmente a verse esta disminución de mortalidad.

Pero el SCA, a pesar de todo ello, sigue siendo un importante problema de salud pública en el que se sigue investigando. Y prueba de ello es, por ejemplo, la última publicación online en el European Heart Journal de un análisis post hoc del ensayo pivotal Triton-Timi 38, que analiza una cohorte de 7.938 pacientes con angina inestable (UA) e infarto de miocardio sin elevación del segmento ST (NSTEMI) e indicación de intervención coronaria percutánea (ICP), extraídos de los 10.074 pacientes de la muestra inicial del estudio —que incluía a todos aquellos con SCA y sin elevación del segmento ST—. Tal y como recoge la publicación, estos dos subgrupos de pacientes experimentan una reducción del 27 por ciento de eventos isquémicos en tratamiento con prasugrel, comparado con el grupo de pacientes en tratamiento con el fármaco habitual, clopidogrel (HR=0,73; 95 por ciento IC 0,63-0,85, p<0,0001).

Además, el análisis de esta cohorte muestra que, si bien es cierto que en el Triton-Timi 38 aparecía un aumento del riesgo de sangrado en aquellos pacientes tratados con prasugrel, el beneficio clínico neto en estos subgrupos de pacientes con UA y NSTEMI y en tratamiento con este fármaco es positivo, del 21 por ciento, al menos durante los 365 días que indica la EMA que debería durar el tratamiento (HR=0,79, 95 por ciento CI 0,69-0,91 p=0,0008), un porcentaje que dobla al obtenido con la muestra original del estudio, que incluía a 10.074 pacientes. En el análisis, se excluyó a aquellos pacientes que habían sufrido un accidente isquémico transitorio previo y a aquellos con menos de 60 kilos de peso o más de 75 años de edad.

Implantación de las guías europeas

La polémica llegó de la mano de Sigmund Silber, profesor de medicina y cardiólogo de ejercicio privado en Munich, que se atrevió a replantearse la “utilidad real” de las guías europeas de cardiología, criticadas en muchas ocasiones porque no analizan el coste efectividad de las técnicas a nivel más local, porque se refieren solo a una parte de las patologías cardiacas, porque no pueden reemplazar a la experiencia médica o porque, en muchas ocasiones, las recomendaciones están basadas en metaanálisis que, en opinión de Silber, “tienen menos evidencia científica al mezclar diferentes cosas”.

Eso sí, Silber también destacó la importancia de seguirlas a la hora de justificar el propio ejercicio de la profesión y por que sus resultados, desde luego, proceden de datos de análisis científicos que son revisados por numerosos expertos en cardiología.

e-planning ad
Twitter
Suplementos y Especiales