Recuperar el fondo de cohesión, una propuesta que se hace fuerte

El PP defiende la equidad del FOGA al no pagar por emitir pacientes
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11 dic 2015 - 16:00 h
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La falta de inequidad en el acceso a las prestaciones sanitarias tendría una clara solución para Ciudadanos, Podemos, PSOE e Izquierda Unida, tal y como lo pusieron en común en el debate organizado por GM.

La idea de recuperar el fondo de cohesión que eliminó el Gobierno de Mariano Rajoy para crear la figura del Fondo de Garantía Asistencial (FOGA) se hizo fuerte entre la oposición. Sin embargo, para el secretario ejecutivo de sanidad del PP, José Ignacio Echániz, con el antiguo fondo las CC.AA. que emitían pacientes a otras comunidades no pagaban, mientras que lo hacían a las administraciones receptoras. Ahora, con el FOGA se mantiene la equidad, al no pagar por emitir pacientes. “Es más sencillo que de la cápita regional cada comunidad pague por los pacientes que emite”.

Sin embargo, el responsable socialista, José Martínez Olmos, considera que el fondo de cohesión financiaba entre otras cosas, atender a pacientes que se desplazaban a unidades de referencia (CSUR). “Al eliminarlo, los pacientes no pueden ir a a estos centros, porque la comunidad tiene que pagar algo para lo que no tiene recursos”, indicó. Para el PSOE, la iniciativa del PP sería buena si existiera una buena fórmula de financiación, algo que con la crisis no ha ocurrido. Por tanto, defienden la recuperación del fondo, junto a un replanteamiento de la cartera de servicios, en concreto “una sola cartera y el incremento de financiación para hacerlo posible”. Con esta idea también comulgó el coordinador de Sanidad en Podemos, Javier Padilla.

Por su parte, Francisco Igea, candidato de Ciudadanos al Parlamento de Valladolid, considera que las dificultades de movilidad de los pacientes son un problema crónico, “con fondo de cohesión o sin él”. La solución a su juicio pasa por que el Consejo Interterritorial sea vinculante y vele por la equidad. “Necesitamos un fondo finalista que impida las diferencias”.

La cronicidad

Del mismo modo, reorientar el modelo sanitario hacia la cronicidad fue una de las necesidades en las que todos coincidieron, eso sí, cada uno con su particular visión y estrategia. Ciudadanos defiende que el principal problema ha sido la desinversión en atención primaria, ya que es en este nivel donde se debe hacer frente a la cronicidad. Hasta ahora, el modelo se basa en el “hospitalcentrismo” y es el momento de mirar más allá: invirtiendo en recursos, nuevas tecnologías, y apostando por la e-Salud. A su juicio es prioritario desvincular la formación de los profesionales de la industria farmacéutica e implementar la evaluación. A este respecto, Padilla destacó la importancia de la coordinación asistencial, no sólo entre primaria y especializada, sino incluyendo los servicios sociosanitarios. Además, añadió que “apostando por salud pública las estrategias de cronicidad podrán incluso ser exportables”. El representante de la formación de izquierdas no se quiso olvidar del papel de enfermería.

Para Olmos, además de una integración con lo social, el crónico tiene que tener un papel más activo en AP, pero necesita más trabajo en equipo. Con respecto a la cartera de servicios, “ésta tiene que estar basada en la evidencia, que financie y que incorpore de una manera selectiva”. El socialista está convencido de que uno de los fracasos de esta legislatura ha sido la e-Salud y la falta de interoperabilidad. “Es uno de los grandes puntos negros de la gestión del PP. Hay que incorporar nuevas tecnologías y nuevas formas de hacer trabajo”.

Al igual que Igea, el secretario de salud de IU en Madrid, José Andrés Llamas, cree que no se puede dejar la formación de los profesionales a la industria farmacéutica. “Es un problema crónico que no se ha abordado”, expuso.

¿Sin pacto?

Mucho se ha hablado de la necesidad de alcanzar un pacto político entre todos para mejorar la sostenibilidad del sistema sanitario. La disposición a buscarlo es fuerte, aunque también lo son las estrategias que cada uno defiende que, en la práctica, siguen haciendo de su firma una quimera.

Podemos está dispuesto a un pacto por la sanidad, siempre que se respeten las líneas rojas. La transparencia es estrategia de más peso para llevar a cabo las políticas sanitarias, ya que “el sistema sanitario seguirá siendo mezcla de políticas verticales que se van cambiando cada cuatro años y no consiguen grandes nichos de eficiencia”, explicó Padilla.

Ciudadanos tampoco se cerró en banda a un pacto, ya que considera que hay materias en las que pueden converger. Asimismo, la formación que encabeza Alberto Garzón considera que “no es un fin en sí mismo, sino un medio para lograr algo”.

El PSOE ofrece un pacto para un sistema universal donde “el derecho a la salud sea un derecho constitucional”. Martínez Olmos recordó la experiencia del pacto de Toledo para que, aunque a veces no se alcance un acuerdo, entre todos se defienda un modelo común.

Por otra parte, hay nuevos retos en los que el PP va a estar dispuesto a acordar nichos comunes con aquellas fuerzas políticas que quieran intentarlo. Echániz tiene claro que, si el PP vuelve a gobernar, solo será posible buscar ciertos puntos de encuentro.

La ausencia de la sanidad en el debate electoral ‘decisivo’ del pasado 7 de diciembre dejó con ganas a un sector que quiere propuestas concretas. Quizás por eso, los protagonistas sanitarios se volcaron con el hashtag #Sanidad20D hasta hacerlo trending topic a nivel nacional y que el debate organizado por esta casa batiera récords en cifras.

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