Se agrava la brecha en la accesibilidad de los oncológicos dentro de la UE

Según un estudio de ‘The Lancet’ los bajos precios de las innovaciones ponen a España a la cola
Herramientas
|
11 dic 2015 - 16:00 h
|

España, Reino Unido, Grecia e Italia son los países con los precios de los medicamentos oncológicos más bajos. Tras analizar el importe de 31 medicamentos contra distintos tipos de cáncer en 16 países europeos, Australia y Nueva Zelanda, un equipo de investigadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha observado grandes diferencias. Los resultados han sido publicados en la revista The Lancet Oncology, y apuntan a que el precio de estos fármacos varía en función de cada país desde el 28 por ciento hasta el 388 por ciento.

Se trata del primer estudio para evaluar los precios de los medicamentos contra el cáncer originales en los países de altos ingresos.

El informe advierte de que el precio de estos medicamentos no contempla las negociaciones de precios que se hacen entre el Gobierno y los laboratorios, ya que son confidenciales. Esta ‘opacidad’ de los precios “es una limitación para el estudio”, apuntan. En este sentido, los resultados pueden servir de base “para que las administraciones estatales decidan si necesitan implementar nuevas fórmulas para fijar el precio de los medicamentos y así garantizar una mayor transparencia, de manera que los costes y el acceso a nuevos medicamentos no pongan en peligro a los pacientes”, indica el informe.

En países como Alemania, Suecia o Suiza el gasto se multiplica notablemente. En el caso de gemcitabina, uno de los compuestos más empleados en una amplia variedad de tumores —mama, pulmón, páncreas u ovario—, que tiene un precio de unos 43 euros por vial en Australia y de 209 en Nueva Zelanda. Precisamente, esta oscilación también se repite con el ácido zoledrónico, para la prevención de las complicaciones óseas que cuesta 330 euros por vial en Nueva Zelanda y 128 en Grecia.

Sabine Vogler, del Centro de Políticas Farmacéuticas, precios y reembolsos de Viena, y autor principal del estudio, indica que el sistema sanitario público en Alemania está pagando un 223 por ciento más en términos de precios oficiales para el interferón alfa 2b para el melanoma y el tratamiento de la leucemia, que los de Grecia. En el caso de gefitinib, indicado para tratar el cáncer no microcítico de pulmón, su precio en Alemania es de 172 por ciento más alto que en Nueva Zelanda.

Estos datos ponen sobre la mesa las fluctuaciones en los precios de estos medicamentos oncológicos, que en algunos casos han llegado a dispararse en los últimos años, lo que, a juicio de los investigadores, conllevan enormes dilemas de financiación de los sistemas de atención de salud.

Además, los autores del estudio aseguran que “la existencia de los genéricos en el mercado podría también contribuir a las diferencias, de hecho, en algunos países, los precios originales podrían haber disminuido debido a la competencia de los genéricos, mientras que en otros países permanecieron en un nivel alto”, explican.

Diferencias europeas

En la Unión Europea, los gastos de la atención sanitaria sobre el cáncer fueron de alrededor de 51 mil millones de euros en 2009, con medicamentos que representan casi una tercera parte de este gasto. En Australia, el gasto en medicamentos contra el cáncer ascendió hasta los 422 millones de dólares entre 2011-2012.

Los autores del informe indican que de los 31 medicamentos, ninguno tiene un precio unitario inferior a 10 euros. El 13 por ciento tenían un precio medio fabricante de la unidad entre 250 y 500 euros, y el 6 por ciento de las innovaciones alcanzaban entre los 500 y los 1.000 euros.

Por su parte, el 23 por ciento de los fármacos tienen un precio medio superior los 1.000 euros por unidad. Es el caso de plerixafor para el trasplante de células madre en pacientes con linfoma o mieloma múltiple, que costó más de 5.000 euros por inyección.

“Algunos países de altos ingresos han logrado pactos con los laboratorios a precios más bajos, pero estos acuerdos, incluyendo los precios pactados, son confidenciales”, indica Vlogler, al tiempo que asegura que aunque estos acuerdos garantizan el acceso del paciente a nuevos medicamentos, otros países corren el riesgo de pagar en exceso al establecer precios de referencia, o la comparación internacional de precios, ya que sólo pueden utilizar los precios oficiales como punto de referencia.

Desde la patronal de la industria farmacéutica española, Farmaindustria, explican que el hecho de que España se sitúe entre los países con precios más bajos está propiciado, entre otros motivos “por los ajustes presupuestarios acometidos en materia de reducción del déficit”. En este sentido, apuntan a que “la industria farmacéutica ha asumido de forma responsable todas las medidas que se han tomado en los últimos años”. El presupuesto para medicamentos se vio disminuido un 28 por ciento entre 2010 y 2013, “soportando un 42 por ciento de todas las reducciones en presupuestos sanitarios”. Sin embargo, aseveran que el acceso de los pacientes a las innovaciones oncológicas no se ha visto mermado, estando en niveles similares a los de países de nuestro entorno.

Aceleración

En el área de oncología, diferentes organizaciones científicas han denunciado retrasos en materia de aprobaciones de innovaciones. De hecho un estudio presentado en la 16 Conferencia Mundial sobre Cáncer de Pulmón (WCLC), señalaba que, con cada hora de retraso en la aprobación de un nuevo fármaco oncológico se pierden 260 años de vida a nivel global y 29 en Estados Unidos, lo que muestra la necesidad de acelerar el acceso a estas terapias.

El informe hace referencia a los resultados de un grupo de científicos dirigido por Wim van Harten, del Instituto del Cáncer de Holanda en Amsterdam que compara el coste real de medicamentos contra el cáncer en 15 países europeos en junio / julio de 2015. Revelan que los precios reales de los hospitales están pagando incluyendo descuentos difieren en hasta el 58 por ciento entre los países. Consideran que “esto requiere de la acción conjunta de las regiones y las sociedades médicas con la industria farmacéutica, ya que el acceso rápido y equitativo a los nuevos fármacos es importante para mejorar los resultados del tratamiento”. A juicio de los investigadores el reto social es combinar el desarrollo y la disponibilidad de nuevos fármacos prometedores con la sostenibilidad de nuestro sistema. “Todas las partes involucradas deben acordar modelos de negocio innovadores y sostenibles para garantizar el acceso rápido a los medicamentos pertinentes para los pacientes con cáncer”.

En esta misma línea, el último informe sobre el mercado oncológico mundial publicado por IMS Health sitúa a España a la cola de accesibilidad en innovaciones oncológicas. Cuarenta y cinco nuevos medicamentos contra el cáncer se pusieron en el mercado entre 2010 y 2014. Sin embargo, ningún país logró dar acceso a los 37 fármacos comercializados entre 2009 y 2013.

e-planning ad
Twitter
Suplementos y Especiales