Lo que viene

Un camino sin retorno hacia la medicina de precisión que desafía a la sanidad

Los cambios que se avecinan requieren que el SNS esté preparado para adaptarse y dar respuesta
Herramientas
|
06 may 2016 - 16:00 h
|

Llegar a la medicina de las 4Ps (Personalizada, Predictiva, Preventiva y Participativa). Éste es el objetivo a lograr y para ello son varias las áreas donde se va a avanzar en los próximos años.

La inmunooncología

Denominada avance del año por la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), está claro que la inmunooncología ha venido para quedarse, y de hecho, son pocas las compañías que no han entrado en el desarrollo de estos fármacos. El concepto de unir estimulación del sistema inmune para que actúe contra el tumor diseminado es un planteamiento clásico, lo que ha cambiado es el hecho de poder actuar selectivamente contra éste activándolo de una manera muy puntual y reduciendo los afectos adversos. El reto ahora está en saber a quién ofrecer este tipo de fármacos. “Los biomarcadores a nivel molecular no son todo lo fiables o rentables que quisiéramos. Hay pacientes que tienen esa diana muy expresada y no responden al tratamiento, y pacientes que no la tienen y sí responden”, señala Enrique Grandes, oncólogo del Hospital Universitario Ramón y Cajal.

La GEnÓMiCA

“Todo lo que tiene que ver con el futuro de la medicina pasa por la genómica”. Así de categórico se muestra Pablo Lapunzina, coordinador del Instituto de Genética Médica y Molecular del Hospital La Paz. Una afirmación que comparte gran parte de la comunidad científica para quien su implantación es sólo cuestión de tiempo y adaptación, ya que los hospitales tendrán que sumarse a este cambio, dando relevancia a los servicios de medicina genética. En la actualidad, hay cinco tipos de estudios genéticos que están contemplados en el SNS y el futuro pasa por la secuenciación del genoma, que ganará utilidad a medida que se vayan encontrando más genes y mutaciones implicados en patologías. “Ya se ha superado el objetivo de obtener la información genómica del ser humano a un precio asequible. El reto de los próximos 15 años es saber qué hacer con esa información y darle una utilidad sanitaria”, apunta Lapunzina.

De la misma opinión es Ramón Cacabelos, catedrático de Medicina Genómica y presidente de Euroespes para quien ya hay estudios que demuestran que la implantación de protocolos para los tratamientos personalizados en los fármacos de mayor uso supondría entre un 26 y un 32 por ciento de ahorro en gasto farmacéutico. “El tercer problema de salud es el mal uso de fármacos. Tenemos la evidencia científica, lo que falta es la voluntad política de implantarlo y, en un horizonte de tres a cinco años, empezaríamos a ver resultados”.

Todo ello abre un abanico de técnicas que sin duda darán que hablar. Es el ejemplo de la herramienta de edición genómica Cripr-Cas9, denominado avance del año 2015 tantopor Nature como por Science. Así, investigadores de California ya están trabajando para corregir el gen que causa la hemofilia y su aplicación ya se está demostrando en la investigación de enfermedades raras. “Esta técnica de edición permitirá corregir errores genéticos o generar modelos animales que reproducen las mutaciones genéticas específicas de una familia o un paciente”, señala Lluis Montoliu, experto del Ciberer.

La terapia celular

La terapia celular es un campo que está dando y dará que hablar y que abre nuevas perspectivas. Así, por ejemplo, aunque quedan muchas preguntas por responder, las células CART están dando ya sus primeros pasos para posicionarse como una alternativa más de tratamiento dentro del arsenal terapéutico dentro de los tumores hematológicos y prometen avanzar hacia los sólidos. Esta terapia se basa en la producción de linfocitos T genéticamente modificados para que reconozcan antígenos de superficie de células tumorales y las destruyan. Hoy se cuenta con ensayos clínicos en leucemia aguda linfoblástica, linfomas no hodgkinianos y leucemia linfática crónica, donde se utiliza el antígeno CD19 como diana de célula tumoral. La idea es diseñar linfocitos T CAR para otros antígenos, incluyendo aquellos que se expresan en tumores sólidos.

Todo ello abre nuevas perspectivas para las compañías, un caso significativo es el de Astellas, que ha ampliado su visión hacia la terapia celular para dar respuesta a necesidades médicas no cubiertas en pacientes oftalmológicos con la adquisición el pasado año de la compañía Ocata Therapeutics.

LAS TIC

Toda esa información que se genera en el entorno sanitario tiene que gestionarse. Para Jaime del Barrio, director de la Asociación Salud Digital (ASD), la tarea pendiente es extraer el valor de los mismos y trasladarlo a la práctica clínica. La teoría de los big data está pero falta su aplicación práctica y es que “el sector salud está lejos del uso eficiente de la tecnología digital”. Así, para Del Barrio el gran reto sigue siendo la interconectividad y la interoperabilidad dentro del SNS. “Es necesario compartir información”, apostilla al tiempo que afirma que uno de los mayores cambios vendrá gracias al mayor protagonismo de los pacientes y los ciudadanos, cada vez más organizados y con amplio manejo de datos de valor. Todo ello requirirá de un aumento de la seguridad dentro del sistema, dada la sensibilidad de toda esta información.

De este modo, se ponen encima de la mesa grandes bases de datos ligadas a resultados en salud que establecen nuevas fórmulas de relación entre los sistemas sanitarios y la industria, con acuerdos en función de estos resultados y alianzas estratégicas entre diferentes actores como una compañía farmacéutica, una tecnológica y una universidad para crear conocimiento. Del Barrio pone el ejemplo de la utilidad que empiezan a mostrar las impresoras en 3D en la generación de tejidos biológicos que permiten testar los efectos de los fármacos y que posibilitaría ahorrar “millones de euros”. “Estamos ante una revolución global donde veremos cómo muchas de las tecnológicas van a entrar en el sector salud y sin embargo, el SNS aún está con el debate de si hay que compartir o no información”, lamenta.

e-planning ad
Twitter
Suplementos y Especiales