Congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología

Un giro en el proceso de transferencia en FIV

Un metaanálisis avala que la transferencia de embriones congelados en un ciclo sin estimulación aumenta la tasa de embarazo en un 31%

La tasa de abortos involuntarios es similar a la registrada con embriones frescos en un ciclo estimulado, y elimina el riesgo de SHO

Temas relacionados:
Herramientas
|
06 jul 2012 - 19:00 h
|

Los resultados de un metaanálisis presentados en el Congreso Europeo de Reproducción Humana y Embriología (Eshre), celebrado en Estambul, podrían suponer un gran cambio en la política actual de la fecundación in vitro (FIV).

Si hasta ahora los expertos han defendido la transferencia de embriones frescos en un ciclo con estimulación ovárica, se ha observado que la transferencia de embriones congelados en un ciclo sin estimulación no sólo disminuye la tasa de complicaciones, sino que aumenta la tasa de embarazo en un 31 por ciento.

Como presentó Miguel Ángel Checa, jefe de Sección de Reproducción Humana del Hospital del Mar y profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, se trata de un metaanálisis que recoge tres estudios randomizados, con datos de 633 mujeres. De forma aleatorizada, a 316 se les efectuó la transferencia de los mejores embriones frescos en el mismo ciclo, y a 317 se les realizó la estimulación y se congelaron todos los embriones de mayor calidad para transferirlos posteriormente, al cabo de uno o dos meses.

La tasa de embarazo registrada en la primera rama fue del 38 por ciento, frente al 50 por ciento obtenida en el otro grupo. En lo referente al número de abortos involuntarios, fue similar en ambos casos, del 4 o 5 por ciento.

Además, con la transferencia de embriones congelados, queda abolida la posibilidad de que la mujer desarrolle el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO), “la complicación más temida y grave de las técnicas de reproducción asistida”, puntualizó Checa.

Puesto que cuanto mayor número de óvulos produce la mujer, más riesgo presenta de padecer el citado síndrome, en el Hospital del Mar han modificado el protocolo de actuación y, a partir de 15 óvulos, congelan todos los embriones para evitar este efecto adverso.

En lo referente al grado de maduración adecuado para proceder a congelar los embriones, Checa afirma que “depende de la tecnología del laboratorio”. “La escuela americana aboga por congelar en blastocisto (día +5), y en la escuela europea tienden a congelar en día +2 o día +3 (en estadio de cuatro u ocho células)”, concreta, añadiendo que “en blastocisto hay más tasa de embarazo, pero llegan menos embriones, con lo cual hay menos probabilidades de transferir”.

En términos de receptividad endometrial, Checa hizo hincapié en que el endometrio, para estar en unas condiciones óptimas, debe tener unos niveles de estradiol propios de un óvulo (unos 200 picogramos por mililitro), y no el que se alcanza si se logran 10 ovocitos tras la estimulación. “Si extraemos los óvulos, los congelamos todos y los transferimos en otro ciclo en el que hayan descendido los niveles hormonales, el endometrio estará preparado de una manera mucho más natural y será más receptivo”, explicó.

Además, el experto remarca que, desde hace unos 5 años, hay nuevas técnicas de congelación que permiten que, al descongelar los embriones, tengan una tasa de supervivencia muy elevada, de más del 90 por ciento.

Básicamente, los expertos que han realizado este estudio opinan que, en el futuro, la fecundación in vitro se realizará en dos tiempos. Primero, se estimulará a la paciente, se congelarán todos los embriones, y más tarde se transferirá. “Aunque son necesarios más estudios, y de hecho de aquí a final de año se conocerán más datos en este sentido, los resultados de este trabajo son muy evidentes”, defendió.

En lo concerniente a los tratamientos para la estimulación ovárica, a día de hoy todos son inyecciones, porque son proteínas que tienen que imitar a hormonas, y lo que ocurre cuando se prueban en vía oral es que cambian su configuración y no pueden actuar sobre los receptores.

Se está trabajando en el desarrollo de alguna vía oral, sobre todo con los antagonistas de la GnRH, pero esto es sólo una muy pequeña parte de la medicación. “Las más importantes son las gonadotropinas, y se está probando, pero aún no hay éxitos en este campo”, puntualizó Checa.

A partir de 15 óvulos producidos, en el Hospital del Mar congelan todos los embriones

El estudio sugiere que en el futuro la fecundación in vitro se efectuará en dos tiempos

Twitter
Suplementos y Especiales