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04 may 2016 - 11:00 h
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Los pacientes con diabetes tipo 2 disponen de una nueva alternativa terapéutica para controlar la glucemia y pensada para facilitar a la continuidad y cumplimentación del tratamiento además de reducir la mortalidad cardiovascular (CV).

Se trata de Synjardy, de la Alianza Boehringer Ingelheim y Lilly en diabetes, que combina en un único comprimido empagliflozina y metformina clorhidrato (HCI) administrado dos veces al día.

La combinación de empagliflozina y metformina está recomendada para mejorar el control de la glucemia en uso junto con dieta y ejercicio, en adultos con diabetes tipo 2 inadecuadamente controlados con su dosis máxima tolerada de metformina en monoterapia o en combinación con otros medicamentos para reducir la glucosa en sangre , o quienes ya están siendo tratados con la asociación de empagliflozina y metformina en comprimidos separados.

Beneficios cardiovasculares

“El hecho de que los pacientes reciban una combinación fija, en un solo comprimido, de dos fármacos tan importantes en el tratamiento de la DM2 es realmente interesante, pues ayudamos a simplificar el régimen de tratamiento a nuestros pacientes diabéticos que, en general, suelen tomar múltiples medicaciones para otras comorbilidades como hipertensión arterial o colesterol”, subraya Sharona Azriel, endocrinóloga y secretaria de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

Por su parte, Ramón Gomis, experto en diabetes y Consultor Senior del Servicio de Endocrinología del Hospital Clínic de Barcelona, apunta una ventaja más en relación a esta nueva opción terapéutica: los beneficios cardiovasculares de empagliflozina. Y es que el estudio EMPA-REG OUTCOME ha demostrado que empagliflozina es el primer y único tratamiento antidiabético que reduce significativamente la mortalidad causada por enfermedad cardiovascular (disminución de un 38 por ciento), la mortalidad total, es decir, por cualquier causa (32 por ciento) y las hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca (35 por ciento) en personas con diabetes de tipo 2 (DM2) y riesgo elevado de padecer acontecimientos cardiovasculares (CV). Por ello, “la combinación de empagliflozina y metformina puede ser una opción destacada para el tratamiento de la diabetes”, afirma Gomis.

Aproximadamente el 50 por ciento de las muertes de personas con DM2 se debe a enfermedades cardiovasculares, siendo la primera causa de muerte en estos pacientes.2 La esperanza de vida de las personas con DM2 y elevado riesgo CV se reduce de media en hasta doce años.

Por ello, Gomis opina que “ya no es aceptable tratar a los pacientes con diabetes tipo 2 con agentes orales que provoquen hipoglucemia, aumento de peso y que, además, no hayan demostrado que sean neutros o disminuyan el riesgo CV. De la misma opinión se muestra Azriel, quien afirma que “hay un antes y un después en la historia del tratamiento de la diabetes tras la publicación del estudio EMPA-REG OUTCOME, ya que es el primer antidiabético que ha demostrado reducción de la mortalidad cardiovascular”.

Mayor comodidad y facilidad para el paciente

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la adherencia al tratamiento en las enfermedades crónicas como un tema prioritario de salud pública debido a sus consecuencias negativas: fracasos terapéuticos, mayores tasas de hospitalización y aumento de los costes sanitarios. Diversos estudios en personas con diabetes, entre otras enfermedades crónicas, han señalado que los pacientes con falta de adherencia tienen tasas de mortalidad significativamente más altas que los pacientes cumplidores (12,1 por ciento vs 6,7 por ciento), y que las tasas de hospitalización son también más altas en pacientes con baja adherencia (13 por ciento vs 30 por ciento para pacientes con diabetes).

En este sentido, “la gran ventaja que ofrece la combinación de empagliflozina y metformina en un único comprimido es que ofrece al paciente mayor comodidad y facilidad para seguir su tratamiento”, asegura Gomis. “Sabemos que, en enfermedades crónicas, hasta un 30 por ciento de los pacientes no toman el tratamiento indicado en consulta. Por tanto, facilitando y ayudando a nuestros pacientes con regímenes de tratamientos más sencillos, vamos a favorecer una mejor adherencia terapéutica y, con ello, optimizaremos el control glucémico”, añade Azriel.

Además de influir en la calidad de vida del paciente, la mala cumplimentación del paciente a las indicaciones terapéuticas de los profesionales de la salud es la principal causa de la aparición de las complicaciones de la diabetes y los costes individuales, sociales y económicos que las acompañan. De hecho, el coste global para el sistema de asistencia sanitaria de tratar a los pacientes con diabetes tipo 2 en Europa es una media de 1,5 veces mayor que el gasto de atención de salud per cápita, según el estudio CODE-26.

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