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18 jun 2018 - 08:00 h
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Se está convirtiendo en costumbre que un ministro de Sanidad se estrene ante la Farmacia (...) Esto debería hacer reflexionar sobre la necesidad de garantizar estabilidad al sector

Y, oficialmente, de nuevo —y ya van tres— la máxima figura al frente del Ministerio de Sanidad se estrenó en el cargo con la Farmacia. Fue durante la toma de posesión del CGCOF. Y aunque hablar del presente y del futuro de la profesión era obligado, a la ministra de Sanidad, Carmen Montón, no se le escapó que ese momento era también su puesta de largo ante todo el sector farmacéutico: ante la farmacia, por supuesto, pero también ante la distribución y ante la industria.

Semejante auditorio tampoco pudo pasar por alto los mensajes que Montón ofreció en un discurso breve, pero lleno de contenido: su ruego para poner a las personas “en el centro”; su mención a un “paciente empoderado”, que disfruta de la equidad y de la cohesión social; su consideración del papel del farmacéutico como “imprescindible” en un abordaje integral del paciente o su petición de diálogo para fomentar su perfil asistencial... Palabras que parecían casi premonitorias, puesto que apenas dos días después Enfermería lanzaba su enésimo ataque contra la farmacia comunitaria, ignorando la máxima de que el sistema necesita de la colaboración y de la participación de todos.

Ciertamente se está convirtiendo en una costumbre que la casi primera aparición oficial de los ministros de Sanidad se produzcan en eventos de la farmacia: el primer acto de Alfonso Alonso, tras ser nombrado ministro, coincidió también con la toma de posesión del CGCOF; y apenas tres días después de llegar al cargo, Dolors Montserrat fue a los Premios Panorama. Más allá de las coincidencias, este hecho debería hacer reflexionar sobre la necesidad de garantizar una estabilidad y predictibilidad a los agentes de la cadena del medicamento.

Que habrá vaivenes, es evidente. El Consejo de Ministros ya anunció el primer gran cambio para el 16/2012. Durante las próximas semanas, la universalidad será la clave. Habrá que esperar a ver qué pasa con el copago y la política farmacéutica. El sector, ávido de pistas que permitan atisbar los planes del nuevo equipo, tal vez respirase tranquilo cuando escuchó, por boca de la ministra, que la prestación farmacéutica no debe ser considerada un gasto, sino una inversión. Todo un aliciente para aguantar hasta su primera comparecencia ante la Comisión de Sanidad del Congreso.

Que habrá vaivenes, es evidente. El Consejo de Ministros ya ha anunciado el primer cambio para el 16/2012

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