La industria apoya el plan ‘farma’ de Trump, pero alerta del impacto de algunas medidas en acceso

La PhRMA está en desacuerdo con las propuestas que afectan a la parte D (fármacos de prescripción) de Medicare
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Madrid
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18 may 2018 - 15:00 h
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El nuevo plan para reducir los precios de los medicamentos y los copagos lanzado por el presidente Donald Trump parece que ha amansado a un sector que llevaba meses temeroso ante las constantes amenazas del líder norteamericano. Y es que, al final, Trump ha lanzado una de cal y otra de arena que, de momento, parece convencer en parte a la industria farmacéutica. De hecho, desde la patronal de la industria innovadora PhRMA se ha emitido un comunicado en el que, aunque se alerta sobre futuros problemas de acceso si se adoptan todas las medidas anunciadas, también se cree que otras pueden ser beneficiosas para el sector.

El presidente de la patronal, Stephen J. Ubl, aseguró a través de un comunicado que, “si bien algunas de estas propuestas podrán ayudar a que los medicamentos sean más asequibles para los pacientes, otras interrumpirán la cobertura y limitarán el acceso de los pacientes a tratamientos innovadores”.

En concreto, la patronal apunta a todas las medidas que afectan a la parte D (medicamentos de prescripción) de Medicare. En concreto, Trump propone acabar con los contratos establecidos en esta parte del programa que evitan que los farmacéuticos puedan informar a los consumidores sobre la existencia de medicamentos más baratos (genéricos), así como incluir información sobre el aumento de los precios.

“Los cambios propuestos a la Parte D de Medicare podrían socavar la estructura existente, que ha mantenido bajos los costes y ha brindado a las personas mayores acceso a una cobertura integral de medicamentos recetados”, dice la PhRMA, que parece más abierta a que los pacientes tengan acceso a descuentos ya negociados en la farmacia. No obstante, en el plan de medidas, Trump incluye la necesidad de reformar la parte D de Medicare para que las autoridades dispongan de un mayor poder para negociar bajadas en el precio de los medicamentos incluidos.

En su plan, Trump aboga también por aumentar el peso de los medicamentos genéricos y apostar de forma directa por los medicamentos biosimilares como medida de ahorro para el sistema. En este sentido, el presidente de la Asociación de Medicamentos Accesibles (AAM), Chip Davis, mostró a través de un comunicado el apoyo de su organización a estas iniciativas. “El apoyo del presidente a la competencia genérica y biosimilar como clave para bajar los precios de los medicamentos de marca es un importante paso adelante para los pacientes que afrontan los crecientes costes de la atención médica”, explicó.

Compras basadas en valor

El plan presidencial incluye también una decidida apuesta por las compras basadas en valor. Así, propone experimentar con compras basadas en valor en los programas federales, incluyendo la posibilidad de marcar precios por indicación o apostar por modelos de financiación a largo plazo.

Una de las medidas más polémicas, sobre todo por su calado internacional, apunta a la intención de Trump de buscar una cierta armonización global en el precio de los medicamentos. Según el mandatario norteamericano, los gobiernos extranjeros se aprovechan de la inversión estadounidense en innovación para acceder a los medicamentos con precios más bajos.

En este sentido, el plan llama a investigar herramientas para abordar las “amenazas” de gobiernos extranjeros, como las licencias obligatorias o el “robo de la propiedad intelectual” que, dice, “pueden estar dañando a la innovación y el desarrollo de medicamentos”. Además, el Gobierno dice estar actualizando una serie de estudios históricos para analizar los precios de los medicamentos en los países que forman parte de la OCDE, con el objetivo de abordar las disparidades de precios en el mercado internacional.

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