Las FoCo ‘iluminan’ el camino asistencial de la farmacia para implantar servicios profesionales

La figura del Formador Colegial se consolida como apuesta de futuro para apoyar la formación de los farmacéuticos
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Madrid
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18 may 2018 - 15:00 h
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Ana, Patricia, Marta, Araceli, Noemí y Adriana son seis farmacéuticas comunitarias que ejercen su profesión desde distintos puntos del país, pero todas ellas tienen un denominador común. Las seis decidieron, en su día, formar parte de la construcción de un proyecto, o más bien de una figura, la de Formador Colegial, con la que el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) apuesta por ayudar a las oficinas de farmacia a la hora de aconsejar, formar, informar y facilitar el cambio de práctica que conlleva implantar un servicio profesional asistencial por el farmacéutico en su establecimiento.

Concretamente, estas seis formadoras colegiales trabajan en el programa ConSIGUE y su misión es aconsejar al profesional de la botica sobre cómo ofrecer e implantar en su farmacia el servicio de seguimiento farmacoterapéutico (SFT) a pacientes mayores, crónicos y polimedicados. Durante una reunión celebrada en la sede del Consejo General, las seis compartieron experiencias vividas durante sus 12 meses de trabajo de campo, hablaron de las expectativas de futuro y acercaron a EG la esencia de lo que es ser un Formador Colegial y por qué escogieron este camino.

“Vi la oportunidad de trabajar centrándome más en el paciente y resolver sus problemas. Ya no sólo lo que te aporta el día a día en la farmacia, sino ir mas allá”, destacaba Marta González desde el COF de León, mientras que desde el Colegio de Zaragoza, Patricia Molina expresaba su ilusión por haber iniciado esta labor, que considera una buena oportunidad para seguir formándose y ayudar a las farmacias que lo necesiten a implantar un servicio asistencial. “Creo que es el futuro de la farmacia comunitaria”, apuntaba. Consciente de que hay mucha labor por hacer, Ana Navarro, del COF de Murcia, indicaba que siempre ha creído en la visión profesional de la farmacia. “Veo el futuro y veo la necesidad. La farmacia enfocada a los servicios se está generalizando y el cambio se puede realizar”, aseguraba.

Para ellas, no hay duda de que el FoCo es indispensable. “A la hora de implantar el SFT, sin él, el cambio de rutina en los farmacéuticos es muy difícil”, consideraba Adriana Avendaño, del COF de Cantabria. “Es una experiencia fantástica y gratificante, ya que se aprende bastante y se colabora mucho entre profesionales”, detallaba Araceli Corrales, del COF de Cáceres. En la misma línea, la representante de los farmacéuticos de Toledo, Noemí Peludo, sostenía: “El trabajo es muy gratificante porque ves como a lo largo de estos meses las farmacias y sus pacientes van evolucionando y éstos se muestran satisfechos con el trabajo de su farmacéutico” .

La fórmula para ser un FoCo no tiene secretos. Todas coinciden. Hay que tener paciencia porque es difícil, como apuntaba González (León) “intentar cambiar a una persona que ha trabajado muchos años de la misma forma”. Motivación, empatía y constancia son otras herramientas que el FoCo debe controlar para fortalecer su trato con el farmacéutico.

El SFT, un servicio de futuro

“Es un servicio bastante importante porque resuelve muchos problemas que a priori parece que no están, pero sí están. Los farmacéuticos muchas veces creen que los pacientes están bien y cuando lo incluyen en el servicio se dan cuenta que no”, describía Molina, la FoCo de Zaragoza.

Por su parte, Lozano (Murcia) resaltaba que “es necesario que alguien compruebe que la medicación sea efectiva, que no haya efectos adversos y se vele por la calidad de vida del paciente”.

En cuanto a la acogida del SFT por parte de los diferentes profesionales sanitarios, como pueden ser los médicos, la FoCo murciana señalaba que es buena. “Nos preguntan por qué no hacen esto todas las farmacias ya que necesitan feedback para ver si sus acciones tienen resultados”, mantenía.

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