Cuando el “driver” es el precio alguien sufre

Herramientas
|
23 nov 2018 - 15:00 h
|
<p>Cuando el “driver” es el precio alguien sufre</p>

Fijarse como objetivo primordial el precio en un proceso de compra desde luego que no es el mejor de los indicadores. En este sentido es conveniente recordar que Peter Drucker reflexionó ampliamente sobre los conceptos de eficacia, eficiencia y efectividad y en este último aserto que es primordial, la fusión del qué hacer con el cómo hacerlo adecuadamente, va implícita una serie de condicionantes de extraordinaria relevancia.

Nuestro modelo social determinado por los avatares de la globalización en su sentido más amplio precisa de herramientas que impulsen conceptos y atributos tan esenciales como la transparencia, la innovación, la calidad, la responsabilidad social, el buen gobierno, la simplificación de procesos y procedimientos aprovechando las ventajas que nos ofrece la tecnología; la apertura, participación y comprensión de las necesidades de todos los agentes implicados, grupos de interés independientemente de su tamaño.

Es dentro de este marco de referencia responsable, generador de escenarios estables y predecibles con la indispensable seguridad jurídica donde se enmarca la nueva Ley de Contratos del Sector Público, resultado de una reforma con antecedentes en las directivas europeas de contratación. Según afirman los expertos, dicha norma trata de reforzar criterios anteriormente expuestos de tal forma que el precio no sea el elemento de evaluación prioritario. La inclusión en los procesos de licitación de los aspectos vinculados a la responsabilidad social, la transparencia y el buen gobierno sin duda suponen un paso adelante en relación con la estrategia de responsabilidad social impulsada desde la Comisión Europea y en España desde el Consejo Estatal de Responsabilidad Social del Ministerio de Trabajo.

España es un país donde las PyMES tienen una fuerte presencia y es por ello por lo que esta nueva Ley mediante la contratación por lotes trata de eliminar barreras para su entrada y participación en los procesos de licitación, un aspecto que figura en la agenda del citado organismo desde sus inicios. Por último, el reconocimiento de la innovación como un indicador de medida adquiere también un mayor protagonismo en los procedimientos de contratación del sector público, lo cual sin duda puede favorecer su desarrollo e impulso en nuestro país. Un atributo, el de la innovación, que es clave y sobre el que hay que actuar con urgencia.

Para finalizar esta breve reflexión, tan solo hay que añadir que el sector sanitario privado se encuentra perfectamente preparado para afrontar los nuevos retos e indicadores de evaluación que incluye la nueva Ley. Y prueba de ello son todos los datos recogidos en los diversos informes que elabora año tras año la Fundación IDIS, los cuales se han convertido en un referente de objetividad y transparencia.

La Ley de Contratos Públicos refuerza la idea de que el precio no sea el elemento de evaluación prioritario

Twitter
Suplementos y Especiales