Herramientas
|
20 ene 2017 - 15:00 h
|
<p>Controlar el riesgo cardiometabólico</p>

Con gran entusiasmo recojo el libro “Control Global del Riesgo Cardiometabólico” del Dr. José Sabán y prólogo de Valentín Fuster. Ya había trabajado mucho tiempo en aprender cuestiones de todo tipo y condición sobre la disfunción endotelial, como diana preferencial en su primer volumen. Ahora tenemos la posibilidad de seguir en el aprendizaje gracias a los co-editores Enrique Asín Cardiel y Francisco Fernández-Avilés Díaz.

El Dr. Asín es Jefe de Servicio del Hospital San Francisco de Asís, Director de la Cátedra de Salud Cardiovascular de la Universidad Alfonso X El Sabio y Presidente de Honor de la Sociedad Española de Cardiología. Por otra parte el Dr. Fernández-Avilés es Catedrático de Medicina Cardiovascular, Coordinador Nacional de la Red de Investigación Cardiovascular (RIC, Instituto de Salud Carlos III) y Jefe de Servicio de Cardiología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.

Según el doctor Sabán hoy tenemos una gran información sobre el funcionamiento normal y anormal del endotelio pero no disponemos de un diagnóstico bioquímico estandarizado. El médico interesado puede llevar a cabo una batería de tests indirectos o directos que proporcionen información precisa del estatus endotelial y correlacionar los mismos con el cumplimiento de los objetivos de control y a largo plazo con la predicción de eventos.

La PCR (proteína C reactiva) es el biomarcador con mejor coste/beneficio, pero también uno de los más inespecíficos. Si siendo tan inespecífico está dando resultados y tiene ya implicaciones terapéuticas en población considerada sana, urge poner en marcha estudios a medio-largo plazo con marcadores más específicos del daño endotelial. En este sentido los principales megaestudios aún en seguimiento, como el Framingham, ya hace años que los han incorporado, y a las evaluaciones bianuales han incorporado muchos de los marcadores descritos. En el mismo sentido estudios prospectivos como el Hoorn, llevado a cabo en la Universidad de Maastricht, son un ejemplo inimitable y después de más de una década de seguimiento a buen seguro que en breve plazo de tiempo nos dará información precisa sobre su verdadera utilidad. Asimismo, con independencia de su inclusión en un estudio protocolizado, parece motivador para el paciente y para el médico objetivar un cambio en los biomarcadores en respuesta al tratamiento. Por último, novedosos tests como la liberación dinámica de tPA, la determinación de partículas circulantes, el número de células progenitoras circulantes y los micro ARNs apuntan de forma directa al endotelio y sus resultados parecen prometedores, aunque su aparente complejidad las limita por el momento al área de la investigación.

Para el Dr. José Sabán esta nueva Medicina pone a internistas, cardiólogos, neurólogos, vasculares, endocrinos, genetistas y biólogos a remar en la misma dirección, de forma que el flujo de ideas y aportaciones han ido tomando cuerpo de una forma aparentemente inabordable, algo que desde el principio nos negamos a aceptar. La obra completa que conforman los volúmenes I y II es, sin haberlo pretendido, un auténtico tratado de esta Medicina, que además de anticipativa, es la más predictiva y preventiva que el abordaje convencional de la enfermedad aterotrombótica, antigua aterosclerosis. Y todo ello sin olvidarnos de que hay una interconexión entre las medicinas Cardiometabólica y Antiaging, que la medicina cardiovascular clásica no tiene. Dicha interconexión queda bien reflejada en este volumen II, en el que el envejecimiento es abordado por primera vez como si fuera una enfermedad, con sus causas, mecanismos y llegado el caso, incluso su tratamiento de prevención.

La PCR es el biomarcador con mejor coste/beneficio, pero también uno de los más inespecíficos

e-planning ad
Twitter
Suplementos y Especiales