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24 nov 2017 - 08:00 h
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<p>Fibrilación auricular no valvular</p>

La cardioversión eléctrica se propuso en el año 1963 para la recuperación del ritmo sinusal en pacientes con fibrilación auricular, y más de medio siglo después sigue siendo la medida más eficaz para este propósito. Llevada a cabo con una adecuada selección de la energía y una cuidadosa sedación, se trata de una técnica segura, y las complicaciones de la intervención prácticamente se limitan a las tromboembólicas.

Tras años de uso de heparina, antagonistas de la vitamina k (AVK) y técnicas de imagen, los estudios y la experiencia clínica nos indican que es seguro cardiovertir en caso de fibrilación auricular de menos de 48 horas de evolución, en pacientes con anticoagulación al menos durante 3 semanas antes, y en aquellos en los que se descarta la presencia de trombos intracavitarios mediante ecografía transesofágica. En todos estos casos, la cardioversión debe estar seguida de un periodo de anticoagulación de al menos 4 semanas.

Los subanálisis de los principales estudios de anticoagulación en fibrilación auricular, con los anticoagulantes directos y los ensayos clínicos X-Vert y ENSURE-AF TIMI 48, indican que pueden ser una alternativa a los AVK.

En este contexto, tenemos el avance de los resultados del estudio Emanate, impulsado por la Alianza Bristol-Myers Squibb y Pfizer, publicados en forma de abstract en el Congreso ESC 2017. El estudio EMANATE randomizó apixaban frente a la combinación de heparina de bajo peso molecular y antagonistas de la vitamina k, en pacientes con fibrilación auricular propuestos para cardioversión eléctrica. En el diseño del estudio, se hizo énfasis en el reclutamiento de pacientes sin experiencia previa de anticoagulación, y en la cardioversión precoz. Para la estrategia de cardioversión precoz se empleó una dosis de carga de 10 mg de apixaban. Se incluyeron 1500 pacientes, que fueron seguidos hasta 30 días después de la cardioversión eléctrica. Apixaban demostró ser una alternativa eficaz y segura, con las siguientes cifras: 0 ictus con apixaban frente a 6 con AVK, 3 hemorragias mayores frente a 6, y 2 muertes frente a 1. En la presentación del estudio se avanzó más información, que puede ser resumida en los siguientes puntos:

- Se confirman los resultados de estudios previos de seguridad de anticoagulantes directos en cardioversión, y en concreto con apixabán.

- El estudio aporta información de seguridad en pacientes sin experiencia de anticoagulación, que estaban poco representados en estudios previos.

- La dosis de carga parece una iniciativa razonable y eficaz para la cardioversión de pacientes sin anticoagulación previa.

- Si en imagen se detecta un trombo intracavitario, se debe confirmar su desaparición, máxime si pensamos cardiovertir, ya que en la mitad de los pacientes con trombo en una primera ecografía este seguía presente tras una media de 5 semanas de anticoagulación.

La información que hemos obtenido de la primera comunicación de los resultados del estudio Emanate es muy relevante, y seguro lo será aún más cuando conozcamos la publicación completa del estudio.

La información de la primera comunicación de los resultados del estudio Emanate es muy relevante

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