Herramientas
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05 ene 2017 - 11:00 h
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<p>La responsabilidad de aprovechar la información generada</p>

La crisis económica está suponiendo un reto para la sostenibilidad del SNS y las TIC son un instrumento imprescindible para la necesaria innovación que garantice esa sostenibilidad. Hablamos de calidad, seguridad y eficiencia de la asistencia sanitaria, ninguno de estos elementos pueden plantearse con un nivel aceptable de exigencia sin el apoyo de las TIC, por eso, es necesario acelerar la velocidad de los cambios y ser más ambiciosos en su incorporación como elemento de soporte a la salud pública, a la asistencia, a la docencia, a la investigación y a la gestión sanitaria. Llevamos años incorporando datos en nuestro sistemas y la mayor parte de las organizaciones sanitarias vienen utilizando regularmente y con un alto grado de implantación, herramientas de gestión de la información, más o menos completas, que han generado una ingente cantidad de datos de salud.

Es cierto que la calidad de dichos datos puede ser muy dispar y que los estándares utilizados no tienen carácter general, pero el volumen de datos es tan grande que, aún así, la utilización de la tecnología big data, supone una oportunidad irrenunciable. Hay que aprovechar el gran activo que supone toda la información generada, tenemos la responsabilidad de usar de manera apropiada y con todas las salvaguardas necesarias, los datos existentes para generar conocimiento.

Una vez más, los obstáculos para avanzar en este sentido no vienen de las capacidades de la tecnología, sino de la necesidad de un cambio cultural de las organizaciones y quizás normativo o regulatorio, que promueva la compartición de información, la colaboración y el máximo aprovechamiento de los datos en beneficio del conocimiento.

El pasado año 2016 uno de los ejes principales de trabajo de la Sociedad Española de Informática de la Salud ha sido impulsar la reutilización de los datos de salud para la investigación, desarrollo e innovación, para docencia, para la planificación y gestión, la evaluación de resultados, el control de calidad, sin olvidarnos de la epidemiología y salud pública y todos aquellos otros usos dirigidos a mejorar la salud de los ciudadanos

Para ello analizamos desde diferentes perspectivas los frenos existentes, tanto en nuestro Foro de Seguridad y Protección de Datos de Salud como en la pasada reunión del Foro de Interoperabilidad en Salud, ya que otro de los retos para poder poner en marcha sistemas utilizando la tecnología big data es la interoperabilidad de los sistemas con diferentes fuentes y modelos de datos y de soluciones tecnológicas. Hemos realizado el informe “la explotación de datos de salud. retos, oportunidades y límites”, trabajo en el que se plantean las necesidades actuales de los sistemas de salud, se estudian las restricciones establecidas tanto por las cuestiones bioéticas como por la normativa legal vigente, y se exponen las distintas posibilidades que las TIC ofrecen para poder conciliar unas y otras en beneficio del sistema de salud y de los pacientes.

Siempre se tendrá en cuenta que los beneficiarios directos y finales serán los propios pacientes porque nuestros objetivos son la mejora de la calidad y de la eficiencia del sistema de salud utilizando las herramientas propias del siglo XXI.

El volumen de datos es tan grande que la utilización del ‘big data’ supone una oportunidad irrenunciable

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