Herramientas
|
24 nov 2017 - 08:00 h
|
<p>Medicina Interna, hoy</p>

Más de dos mil expertos acudieron al XXXVIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) y al XV Congreso de la Sociedad de Medicina Interna de Madrid-Castilla la Mancha (Somimaca) celebrados en Madrid. El programa científico de esta edición fue acorde con la Medicina Interna actual y dada la complejidad de la actividad que desarrolla el internista, las actividades desarrolladas fueron numerosas y variadas como; enfermedades minoritarias, enfermedades congénitas, el paciente oncológico, las nuevas herramientas en el tratamiento de las infecciones nosocomiales o incluso las infecciones importadas y del viajero, entre otras.

La fragmentación de la asistencia y la falta de habilidades clínicas están en la base del sobrediagnóstico y del sobretratamiento, dos de los mayores problemas de la medicina moderna. En este contexto durante el Congreso de la SEMI se presentó el manual “Por una Medicina de Alto Valor”, un extenso análisis que aporta soluciones en la búsqueda de la efectividad clínica profundizando en el papel que juegan las Unidades de Medicina Interna, resaltando el razonamiento clínico y la necesidad de obtener la mayor efectividad para la salud de las personas.

La evaluación general e integral del paciente resulta imprescindible y la entrevista clínica constituye una herramienta clave, ya que fomenta la comunicación médico-paciente, con el fin último de lograr una decisión final compartida entre ambas partes. Según estudios internacionales, en el 37 por ciento de las visitas los profesionales sanitarios no acaban de enterarse del verdadero motivo por el que el paciente ha asistido a su consulta. Esto revela que, aunque se continúa avanzando hacia una mejor atención centrada en el paciente, todavía queda mucho por hacer.

La aplicación de las nuevas tecnologías, como el Big Data, en la práctica médica, fue otro de los aspectos que se debatieron en este foro científico. El Big Data puede suponer una auténtica revolución en lo que se refiere a los estudios epidemiológicos. Su explotación se podría convertir en una alternativa a los grandes estudios multicéntricos que se realizan en la actualidad. Gracias a esta tecnología sería factible trabajar con bases de datos formadas por pacientes provenientes del “mundo real”, con sus peculiaridades por cuestiones de localización, raza, religión, hábitos...“lo que nos permitiría conocer aspectos tan importantes como la evolución de las enfermedades y la identificación de poblaciones diana para tratamientos determinados”, explica el Dr. Jesús Canora, presidente Ejecutivo del Comité Organizador y Científico del Congreso.

Finalmente me llama la atención el evento que tuvo lugar sobre las interacciones farmacológicas. Según explica la Dra. Gemma Muñiz, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Virgen de la Salud de Toledo y participante en un taller sobre este tema, “son varios los factores que condicionan la presencia de interacciones farmacológicas, entre las que se encuentran el uso de fármacos con vías metabólicas comunes que se saturan al tener que trabajar con varios fármacos, compuestos de intervalo terapéutico estrecho, dosis incorrectas, las propias características del paciente (edad, peso, genética) e interacciones con alimentos o hierbas medicinales”.

En definitiva, aproximadamente 20 millones de personas en España padecen al menos una enfermedad crónica. Se trata de una cifra que no dejará de aumentar sobre todo si se tiene en cuenta el envejecimiento poblacional (más del 70 por ciento de los mayores de 65 años tiene alguna enfermedad crónica y la media de enfermedades por persona se sitúa en cuatro). Además, se estima que estos pacientes suponen 6 de cada 10 ingresos hospitalarios y 8 de cada 10 visitas al médico de familia. Seguro.

Se abordaron asuntos como la relación médico-paciente, el “big data” y las interacciones farmacológicas

e-planning ad
Twitter
Suplementos y Especiales