Tiroiditis de Hashimoto

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12 jul 2019 - 08:00 h
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<p>Tiroiditis de Hashimoto</p>

La tiroiditis de Hashimoto es un proceso inflamatorio tiroideo de evolución crónica y patogenia autoinmunitaria, con bocio asociado. Cursa con infiltración linfocitaria. Son característicos de la enfermedad los anticuerpos antimicrosomiales y la tiroglobulina a titulaciones elevadas. Se asocia a enfermedades autoinmunitarias organoespecíficas, como anemia perniciosa, trombopenia autoinmunitaria, cirrosis biliar primaria, síndrome de Sjögren, enfermedad de Graves, atrofia primaria de tiroides, etc. Progresivamente, hay una menor producción de tetrayodotironina (T4) y triyodotironina (T3), con estímulo y elevación de tirotropina (TSH). El tamaño del bocio es variable. Durante muchos años, sólo puede objetivarse hipotiroidismo subclínico y, después, hipotiroidismo. Cuando se objetiva hipertiroidismo, se trata de una enfermedad de Graves asociada.

Puede ocurrir a cualquier edad, pero se observa con mayor frecuencia en mujeres de mediana edad.

El hipotiroidismo es frecuente en mujeres con sobrepeso —aun cuando dicen no comer en exceso— de edades comprendidas entre los 50 y 60 años; presentan piel áspera, sufren de estreñimiento, tienen voz ronca, pulso lento, y están siempre cansadas. En resumen, presentan un metabolismo lento. En la sangre de estas pacientes, se encuentran anticuerpos. «Misiles», que atacan al receptor de la hormona hipofisaria en las células tiroideas. A diferencia de los «misiles» presentes en el hipertiroidismo, estos «misiles», una vez que se unen al receptor, se toman inactivos. Como resultado, la persona desarrolla hipotiroidismo, o disminución en la actividad de la glándula tiroides. El diagnóstico y el tratamiento son simples. Las manifestaciones de las enfermedades autoinmunitarias representan la diversidad de anticuerpos presentes en el organismo. Alrededor de un 30 por ciento de pacientes con enfermedad tiroidea autoinmunitaria tiene síndrome de Sjögren asociado.

La enfermedad fue descrita en 1912 por Hakaru Hashimoto (1881-1934), cirujano japonés del período Meiji y Taishō nacido en la Villa de Midau, Nishitsuge. Se graduó en la Facultad de Medicina de la Universidad Imperial de Kyushu en Fukuoka en 1907. Entre 1908 y 1912, además de trabajar en el departamento de cirugía con el profesor Hayari Miyake (1867-1945), el primer neurocirujano japonés, Hashimoto comenzó a interesarse por el tiroides y fue durante este período cuando realizó sus estudios anatomopatológicos del tejido tiroideo de cuatro pacientes. Estos hallazgos los publicó en un monográfico titulado «Notes of lymphomatous in the thyroid gland (struma lymphomatosa)» en la revista alemana de cirugía clínica Archiv Fur Klinishe Chirurgie en 1912. Hasta entonces, no se habían descrito las características histológicas y anatomopatológicas descubiertas por Hashimoto, por lo que representaba el hallazgo de una nueva enfermedad tiroidea independiente de otras enfermedades de esta glándula.

Después, Hashimoto pasó tres años entre Berlín, Göttingen, en donde estudió bajo la dirección del profesor Kaufman, y Londres, pero se vio obligado a regresar a Japón tras el estallido de la I Guerra Mundial. No obtuvo los suficientes reconocimientos científicos en Japón por no ser la lengua alemana, idioma en el que había escrito su estudio, fácil de leer en su país y, por lo tanto, era difícil difundirlo en el seno de la comunidad científica japonesa. Pero no fue hasta mediados de la década de 1930 cuando Allen Graham, cirujano de Cleveland (Ohio), resaltó que la teoría de Hashimoto sobre el bocio linfomatoso no era la tiroiditis de Riedel, sino una enfermedad independiente. Entonces, la enfermedad de Hashimoto empezó a ser reconocida en los manuales de texto de cirugía cardíaca en América. El epónimo no sería reintroducido en Japón hasta la década de 1950.

Alrededor de un 30 % de pacientes con enfermedad tiroidea autoinmunitaria tiene síndrome de Sjögren asociado

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