Falta implicación de los sanitarios para fomentar la vacunación contra la gripe

La baja tasa de vacunación se debe a una falta de divulgación por parte de médicos y administraciones
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Madrid
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01 dic 2017 - 13:07 h
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el objetivo de alcanzar tasas de vacunación contra la gripe del 75 por ciento en los principales grupos de riesgo.

Sin embargo, a estas alturas de la campaña de vacunación sólo se ha inmunizado el 29 por ciento de este colectivo.

El problema puede radicar en la falta de implicación por parte de los sanitarios. Esta es una de las conclusiones que han sacado los expertos que han participado en el Café de Redacción organizado por Fundamed y Sanofi Pasteur.

“La clave es el sanitario”, puntualiza Aurelio Barricarte, jefe de la Sección de Enfermedades Transmisibles y Vacunaciones del Gobierno de Navarra. “El paciente hace caso al sanitario, entonces debemos ver por qué el sanitario no recomienda con más vehemencia la vacunación”, continúa. “El sanitario tiene más experiencia en los fallos vacunales” pero aun con una eficacia limitada tenemos que concienciar al profesional de que “aunque no tenemos la vacuna que queremos, evita muchos casos”, añade.

En esta misma línea, Esther Redondo, coordinadora de Actividades Preventivas de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) defiende que las tasas de vacunación mejorarán cuando el profesional se dé cuenta de “que su paciente fallece o que conlleva un gasto” al Sistema “pero no tememos a la gripe. No nos damos cuenta de que una gripe te favorece el camino a una neumonía o a un infarto, no se conoce esa relación ni se conocen esos efectos con el virus”, subraya la coordinadora.

“Y además está la estigmatización sobre que la vacuna de la gripe no funciona o tiene efectos secundarios. Hay que quitar eso de la cabeza de nuestros compañeros porque si piensan así no va a perder su escaso tiempo en recomendar la vacuna a sus pacientes”, continúa Redondo. “Se les ha trasmitido que la vacuna es mala. Cuando no se prescribe para un paciente es porque no confías en la vacuna”.

A pesar de que todos los años se informa acerca del protocolo vacunal, César Velasco, director de Innovación Asistencia del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, asegura “que mucha gente no sabe lo que es la gripe. Es verdad que recibimos informes pero ¿para quiénes están adaptados? Están adaptados para un epidemiólogo por ejemplo, pero no para un enfermero o para un auxiliar”. Según el especialista, “igual deberíamos asegurarnos que cada dosis de la vacuna venga acompañado de una formación del profesional o de una divulgación a la población. Porque comprar solo las dosis no está siendo suficiente para incrementar la campaña de vacunación”.

Por su parte, Carmen Recio, directora técnica del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof) alerta que en el grupo de “la población de riesgo hay mucho enfermo crónico que no sabe que tiene que ser vacunado” porque en el modelo sanitario de la Receta Electrónica se va mucho menos al médico “por lo que deben establecerse actuaciones protocolizadas” que cuenten con todos los profesionales.

Modelo de compra vacunal

Los expertos coinciden en que no se está comprando la mejor vacuna. Así, “no se escatima en dosis pero sí en la compra de la vacuna. No hay dinero para estudiar los genotipados”, asegura Esther Redondo. Mientras que Agustín Álvarez Nogal, Director General de Salud Pública de Castilla y León, reconoce que “la inversión es cada vez más reducida y las vacunas solo suponen el 1 por ciento del gasto farmacéutico”.

Por otro lado, Pedro Alsina, Public Affaris de Sanofi Pasteur plantea que “a lo mejor el modelo de compra no está adecuado a la compra de un producto biológico”. En este sentido, Alsina recuerda que “hay muy pocos fabricantes y por tanto las vacunas no se pueden comprar como si fueran papel de fotocopiadora”. Además, reconoce que “falta predictibilidad y anticipación tanto para las compañías como para las administraciones sanitarias”.

Velasco considera que el problema “es que el modelo de compra se ha trasformado en ‘vacuna-precio’. Entonces, si lo que se busca es mejorar el precio, el tema de invertir en las mejoras de la vacuna ha desparecido. Intentamos comprar a menos precio y podríamos comprar a un valor asociado a vacuna”.

Francisco Javier Pastor, de la Asociación de Enfermería Comunitaria (AEC) y coordinador del proyecto Avatar recalca “que el acceso y la equidad a la compra de vacunas así como las estrategias de vacunación no sirven de nada si luego no se le da salida a las dosis”, para lo que reclamó campañas de sensibilización.

Algo en lo que también coincide José Luis Jiménez, presidente de la Asociación de Pacientes Coronarios (Apacor), porque asegura que se escatima “en actividades de difusión sobre la necesidad de vacunarse para que el paciente esté formado e informado”, así como en concienciar a los profesionales sanitarios.

“La población diana al final es casi todo el mundo. Hay que llegar a la población con más que un mensaje técnico. Tenemos que empoderar al paciente. En la vacunación no hay que incidir solo durante campaña sino durante todos los meses del año cuando se trata del paciente crónico”, sentencia Pastor.

Para ello, “las administraciones sanitarias deberían llegar a un acuerdo sobre el calendario vacunal del adulto e incluir la vacuna en la historia clínica”, defiende Álvarez Nogal.

Tras dos meses de campaña solo se ha vacunado un 20% del colectivo perteneciente a los grupos de riesgo

Las tasas de vacunación mejorarán cuando el profesional se de cuenta de la gravedad que supone la gripe

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