La mitad de las hospitalizaciones urgentes son de pacientes crónicos complejos

La mitad de las hospitalizaciones urgentes son de pacientes crónicos complejos
La Sociedad Española de Medicina Interna apunta que las hospitalizaciones evitables afectan sobre todo a pacientes ancianos.
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Madrid
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08 oct 2018 - 13:40 h
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El 5 por ciento de los pacientes crónicos complejos suponen casi la mitad del consumo de hospitalización urgente y son los que generan la mayor proporción de ingresos urgentes o no programados en los hospitales, señalan desde la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), que acaba de celebrar en Segovia la VI Reunión de Pacientes Crónicos Complejos, donde además han señalado que las hospitalizaciones evitables afectan más a pacientes ancianos, por su fragilidad y por su carga de enfermedades crónicas.

“Las hospitalizaciones evitables afectan más a los pacientes ancianos, por su fragilidad y por su carga de enfermedades crónicas, siendo más frecuentes en algunas áreas sanitarias que en otras”, indica el doctor Ignacio Vallejo, coordinador del Grupo del Paciente Pluripatológico y Edad Avanzada de la SEMI.

Las dos enfermedades con mayor prevalencia en la población crónica compleja son la insuficiencia cardiaca y el deterioro cognitivo, que destacan por ser progresivas e incapacitantes y sobre todo afectan al paciente mayor.

Más de un tercio de la población mayor de 75 años padece diabetes. “En el paciente anciano tiene sus particularidades en relación a su control y tratamiento, que deben basarse en el estado funcional del paciente por el riesgo de hipoglucemias y por predisponer al desarrollo de fragilidad”, señala Ignacio Vallejo.

Mientras, “la insuficiencia cardiaca afecta a un 2 por ciento de la población general, incluidos niños, pero si el grupo de edad lo reducimos a personas mayores de unos 80 años, el porcentaje aumenta hasta el 10 por ciento, limitando en estos pacientes la calidad para respirar y aumentando el cansancio y la hinchazón en las extremidades”, afirma Jesús Díez Manglano, vicepresidente segundo de la SEMI.

Prolongar la supervivencia con la mejor calidad de vida posible debe ser el principal objetivo de los tratamientos. “Al ser pacientes que suelen tener un pronóstico limitado, en el caso de que no se consiga prolongar la supervivencia, el fin de debe ser mantener su calidad de vida y garantizarles el confort, algo que debería estar reflejado en todas las historias clínicas”, señala Manglano.

En este sentido, la SEMI apuesta por abordar al paciente desde una visión global, holística, de la enfermedad. “No debemos quedarnos en el aspecto puramente diagnóstico, sino también ver el terapéutico y la situación funcional, social y cognitiva de los pacientes y sus cuidadores”, asegura el experto.

Además, consideran clave contar con una coordinación entre los diferentes servicios sanitarios, entre el hospital y los centros de salud de Atención Primaria, para lograr una continuidad asistencial a estos pacientes y evitar la fragmentación. Y, por último, la SEMI también destaca la necesidad de que el paciente crónico tenga un referente no solo en Atención Primaria, sino también en los hospitales.

“Todos los pacientes crónicos tienen un referente en Atención Primaria, que suele ser el médico y la enfermera de este servicio, pero es necesario que también dispongan de un referente en el hospital, encargado de la comunicación con Atención Primaria y que coordine la atención dentro del hospital con el resto de especialistas que intervienen en el cuidado de estos pacientes”, explica Manglano.

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