Más inversión en cuidadores para afrontar el reto del envejecimiento

En 2064 se prevé que el gasto en cronicidad sea 47 veces mayor que en la actualidad
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Barcelona
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08 sep 2017 - 13:04 h
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El sistema sanitario no está reaccionando con los suficientes reflejos al reto del envejecimiento

Las políticas alejadas de la sanidad (como el gasto en pensiones) pueden influir en la salud de las personas

La población envejece a pasos agigantados. Un éxito desde el punto de vista humano, pero todo un reto para el sistema sanitario. Así lo han expuesto los ponentes de la mesa “El envejecimiento de la población en Europa: una reflexión de las intervenciones en salud y de política social”, enmarcada en las XXXVII Jornadas de la Asociación de Economía de la Salud.

Como señaló Roberto Nuño, jefe de Innovación en Salud en el Deusto Business School, “en el año 2064 el grupo de población más numeroso en España serán las mujeres de 85 años o más”. De este modo, se estima, añadió este experto, “que el gasto en cronicidad sea 47 veces mayor que en la actualidad”. Pero el sistema sanitario no está reaccionando con los suficientes reflejos a una realidad presente (envejecimiento y cronicidad) que va a ser mucho más importante en el futuro. “El presupuesto sanitario todavía está excesivamente volcado en los grandes hospitales, pero las necesidades son y serán más de cuidado que de curación”, añadió Nuño. Es decir, indicó este experto, habría que apostar más por los servicios sanitarios y de atención en los domicilios.

Asimismo, en España no es sencillo evaluar si se están haciendo los deberes al ritmo adecuado. Como destacó Josep Figueras, del Observatorio Europeo en Políticas y Sistemas de Salud de la OMS, en nuestro país se dedica “entre el 2 y el 5 por ciento del Producto Interior Bruto”, pero no se puede precisar más, porque el gasto en personas mayores “no está adecuadamente cuantificado”. Este experto insistió en la necesidad de implementar soluciones imaginativas para prevenir la dependencia. “Por ejemplo, la jubilación retardada o informar más sobre hábitos que promueven la salud, ya que sabemos que la carga de enfermedad está determinada por factores de riesgo que son prevenibles”, destacó este experto.

De curar a cuidar

Nuño destacó que para virar en la dirección adecuada sería necesario combatir la excesiva fragmentación de la atención sociosanitaria, lo que mejoraría la continuidad y la coordinación entre niveles. Y comentó la experiencia de un modelo de cuidados paliativos integrados en Colombia, “que logró una reducción del 35 por ciento de los costes en el último trimestre de la vida”.

Otra de las ponencias relacionadas con el envejecimiento fue la de Mauricio Avendaño, del Kings’ College & Harvard School of Public Health. Este experto ha estudiado la influencia del retraso de la edad de jubilación en Reino Unido en la salud mental de las mujeres. “De este modo, quería comprobar el efecto de una política pública alejada de la sanidad en la salud de las personas”, comentó. Como explicó Avendaño, en los años noventa, el gobierno de este país retrasó la edad de jubilación. De este modo, actualmente, las mujeres nacidas en el año 1953, por ejemplo, se jubilan siete años más tarde que las mujeres nacidas en 1949. “Partíamos de la hipótesis de que el trabajo tiene un efecto protector sobre la salud mental, porque ayuda mantener contacto con otras personas, entre otros factores”, comentó Avendaño. Pero los resultados del estudio muestran lo contrario. “Las mujeres que se jubilaban más tarde tenían mayores índices de depresión”. Sin entrar en las posibles causas de este mayor índice de depresión, Avendaño remarcó que este estudio señala la influencia que pueden tener en la salud las políticas públicas que no están directamente relacionadas con el sistema sanitario.

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