Sanidad conecta el mapa de la interoperabilidad con nuevas CC.AA.

Asturias, Cantabria, Cataluña, Murcia y País Vasco se incorporan a la e-receta interoperable
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Madrid
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05 ene 2018 - 12:14 h
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El Ministerio de Sanidad ha validado el sistema de prescripción electrónica de recetas interoperables en cinco comunidades autónomas más: Asturias, Cantabria, Cataluña, Murcia y el País Vasco. De este modo, son ya 14 las comunidades que cuentan con este servicio común, con el que ya estaban trabajando hasta la fecha Aragón, Canarias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad Foral de Navarra, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia y La Rioja.

Las cinco nuevas autonomías validadas iniciarán el servicio a los ciudadanos de forma inmediata, si bien alguna de ellas lo hará a lo largo del mes de enero. Esto significa que 1.344 nuevos centros de salud y consultorios de atención primaria y 5.252 farmacias se añadirán a los dispositivos que pueden prescribir y dispensar recetas interoperables.

Las 14 comunidades con servicio certificado de interoperabilidad suponen el 80 por ciento de los centros de atención primaria y el 68 por ciento de las oficinas de farmacia, dando servicio al 65 por ciento de la población.

Además, Ceuta y Melilla, junto a Andalucía, Baleares y la Comunidad de Madrid, serán las siguientes comunidades que estarán en condiciones de cumplir los requisitos. Con ellas, la receta electrónica sería interoperable en todo el Sistema Nacional de Salud.

Como apuntan desde el Ministerio de Sanidad, se ha planteado hacer compatibles los diferentes sistemas de receta electrónica respetando, al mismo tiempo, los modelos propios de cada comunidad autónoma.

Estos proyectos, apoyados con una financiación de la Administración del Estado de 34,3 millones de euros en el último cuatrienio, cuentan también con el soporte de la entidad pública Red.es en la gestión de los fondos en las comunidades autónomas.

En la actualidad, la receta electrónica está ampliamente implantada en el ámbito de cada comunidad autónoma, de manera que el 90 por ciento del total de las dispensaciones que se realizan en el SNS son electrónicas.

Entre otras ventajas, el médico puede programar, en una única consulta, la prescripción de medicamentos para un tiempo prolongado, lo que resulta de especial importancia en tratamientos crónicos, pues evita la carga burocrática y la repetición de consultas, ahorrando molestias al paciente. También limita el almacenamiento de medicación en el domicilio y mejora el conocimiento de la adherencia del paciente al tratamiento.

Además, la prescripción electrónica favorece la seguridad del paciente mediante la incorporación de sistemas on line de ayuda a la prescripción, que permiten la detección de interacciones medicamentosas, duplicidades terapéuticas, etc. La eliminación del papel en las recetas supone mayor comodidad para los usuarios y es un elemento de respeto al medio ambiente.

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