Impresión en 3D para ayudar a extirpar tumores graves de la pared torácica

Los especialistas pueden planificar realizar y perfeccionar la resección en el modelo del paciente
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Madrid
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14 ene 2019 - 10:00 h
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Un varón de 64 años del Hospital Universitario de Donostia presentaba un complicado tumor en la pared torácica que durante dos años había crecido y se había extendido por varias costillas.

Como parte del procedimiento, los cirujanos necesitaban quitar las costillas afectadas y corregir el defecto cubriendo la zona con una placa de titanio. Las placas tienen un tamaño predeterminado y se deben modificar según la anatomía del paciente. Normalmente, esta personalización se lleva a cabo durante la operación en una intervención quirúrgica complicada, sumando horas al tiempo de la misma.

La colaboración del Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia de España, Tknika (un Centro de Investigación e Innovación Aplicada en el ámbito de la Formación Profesional en el País Vasco) y Tecnun (la escuela de ingeniería de la Universidad de Navarra) permitió al hospital el acceso a una impresora 3D de Stratasys como ayuda para extirpar el tumor.

“Hace dos años en las cirugías torácicas de tumores pulmonares planteamos la posibilidad de utilizar modelos impresos en 3D para aportar una información adicional previa a la cirugía”, explica a GM Jon Zabaleta, cirujano torácico del Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia.

Con la creación de un modelo 3D preciso y anatómicamente exacto a la pared torácica, los especialistas pudieron planificar, realizar y perfeccionar la resección en el modelo 3D antes de la intervención quirúrgica. “El modelo 3D te aporta mucha más información. El cuerpo humano está en tres dimensiones y a través de la radiología, interpretas una sucesión de imágenes en dos dimensiones. Ahora lo que hemos conseguido es dar un paso más y no tener que interpretar directamente. Esto ofrece ventajas para algunos tipos de cirugía que son mas complejas técnicamente y te facilita tener un modelo del propio del paciente para trabajar sobre él antes de la propia intervención”, continúa el cirujano quien añade que llegas a la operación “con un entrenamiento hecho, ahorrando también tiempo quirúrgico”.

Impresoras 3D

En este caso concreto, los cirujanos necesitaban un modelo impreso en 3D lo suficientemente fuerte como para imitar a un hueso humano. “Nosotros trabajamos en las posibilidades que ofrece este tipo de tecnología y en conocer las aplicaciones que puede llegar a tener”, subraya Gorka Baqueriza, responsable de Fabricación Aditiva de Tknika. “Tenemos dos tecnologías principales; una es Polyjet, que es una resina liquida de base acrílica que se solidifica por ultravioleta y permite modelos más flexibles que juegan con las transparencias y con distintas durezas, y la tecnología FDM, que es un filamento termoplástico que permite piezas más robustas. Según el caso se elige la tecnología que se ajuste mejor a las necesidades del hospital”, puntualizo.

Abordaje médico-ingeniero

Este proyecto ha apostado desde el primer momento en un abordaje multidisciplinar en el que trabajen en conjunto cirujanos, radiólogos e ingenieros.

“Creemos que esto no lo tiene que hacer un técnico solo o un médico solo. Hay partes del proceso en las que el médico no está suficientemente formado y del mismo modo ocurre con los ingenieros que provengan de la formación profesional. Por ello, apostamos porque haya personal que sepa hacer este trabajo en colaboración con los profesionales sanitarios”, destaca el cirujano del Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia. Por su parte, Baqueriza también confía en que la industria avance para que este tipo de procesos se automaticen y no sean tan complejos.

El futuro

La impresión en 3D está dando sus primeros pasos en la aplicación sanitaria pero Zabaleta reconoce “que aún queda mucho camino por recorrer” y que el reto de siempre “es si seremos capaces de crear órganos vivos impresos en 3D. Piel y cartílago ya se imprime pero el gran handicap es que los órganos vivos necesitan sangre. Si fuéramos capaces de crear un nuevo páncreas se acabaría la diabetes o si creamos un riñón, el problema de los trasplantes”.

María Lahuerta, responsable en España de la Tecnología de Impresión 3D Stratasys, asegura que hoy en día esta tecnología ya se esta usando “y poco a poco la industria vemos como este tipo de tecnología se va integrando en beneficio para los pacientes. Las primeras etapas se están cumpliendo y en los próximos 10 o15 años traerán novedades muy importantes a nivel de materiales que sean biocompatibles”.

Actualmente, el objetivo de esta colaboración es formar un equipo multidisciplinar que trabaje para crear bajo demanda los mejores modelos quirúrgicos impresos en 3D para el hospital. Aparte de los modelos para cirugía torácica, han creado modelos para cirugía maxilofacial, cirugía vascular, traumatología y cirugía general.

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