“Tenemos que movernos por el valor de los medicamentos, que se mide en salud”

MIGUEL ÁNGEL CALLEJA Presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH)
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Madrid
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30 sep 2016 - 12:00 h
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El presidente de la SEFH analiza para GM el presente y futuro de la especialidad con motivo de su 61ºCongreso anual que se celebra en Gijón.

Pregunta. ¿Qué destacaría del Congreso de la SEFH de este año?

Respuesta. Alineado con el lema del Congreso de ‘Ampliando horizontes’, la apuesta decidida de la FH por aportar más valor al paciente en cualquier entorno en el que se encuentre, ya sean las distintas especialidades como también pacientes de AP en la línea del nuevo programa de la especialidad, porque cuando amplías horizontes, obligatoriamente has de hacerlo con alianzas fuertes con otras instituciones y organizaciones que están aportando mucho valor también a ese tipo de pacientes y con las que debemos de ir de la mano. Estarán presentes sociedades médicas y de farmacia, tanto nacionales como internacionales.

P. Es el primero en el que ha sido presidente, ¿cómo ha sido la experiencia durante el periodo de organización? ¿Qué novedades ha incorporado?

R. Fantástica, muy interesante, atractiva y realmente gratificante. Ha sido un trabajo intenso por parte del Comité del Congreso y de un número de profesionales muy alto. Como novedades, quisiera destacar, por un lado, que va a ser el primer congreso bilingüe para todas aquellas personas que nos van a visitar de otros países. También el pabellón de oportunidades, que es un área destinada a aquellos hospitales que desean compartir sus proyectos con el resto de la sociedad científica y a las empresas que desean ofertar empleo a nuestros socios, que disponen de una zona específica para poder hacer las entrevistas personalizadas. Asimismo, la SEFH apuesta decididamente por los técnicos de farmacia, unos profesionales que son una pieza clave en nuestro servicio y, por ello, un día estará dedicado a ellos.

P. La farmacia comunitaria y la de hospital están inmersas en diversos proyectos conjuntos, a pesar de las posibles discrepancias a la hora de dispensar los medicamentos de diagnóstico hospitalario (DH). ¿Qué importancia tiene esta colaboración?

R. Nos unen muchas más cosas de las que aparentemente nos separan, y esa es la base de nuestro trabajo conjunto. Compartimos la preocupación y el deseo de obtener los mejores resultados en salud, una formación básica inicial durante la licenciatura en farmacia, el conocimiento amplio sobre los medicamentos y el efecto que producen en los pacientes y el deseo de buscar soluciones terapéuticas a sus problemas y de comprometernos con que se obtengan los resultados que el médico desea cuando prescribe un medicamento. Si queremos hacer un seguimiento colaborativo entre los dos niveles, que sería vital, tiene que haber una comunicación rápida, ágil y eficaz entre los diversos niveles asistenciales. Estoy convencido de que la unión hace la fuerza.

P. A la hora de medir la efectividad y seguridad en vida real de los fármacos, ¿cuál es el papel del farmacéutico?

R. El farmacéutico de hospital tiene un papel clave en la evaluación de los resultados en salud, tanto en efectividad como en seguridad, por un lado, por la posibilidad de cercanía con el paciente a la hora del registro de cualquier signo que nos lleve a ver si la efectividad y la seguridad están siendo adecuadas. Por otro lado, por el conocimiento previo del protocolo utilizado por estos pacientes y de los índices que han de determinarse para conocer esa efectividad y seguridad. La labor del farmacéutico es colaborativa con el médico para registrar todos los resultados y hacer un seguimiento. Además, ante cualquier desviación que se produzca del resultado adecuado, hacérsela saber al resto del equipo y poner las medidas necesarias. En el ámbito de al seguridad, muchísimo más si cabe, porque está implicado en la prevención de la aparición de efectos secundarios de los medicamentos, en el tratamiento de soporte para evitar otros efectos secundarios y, por supuesto, en la trazabilidad en el uso de los medicamentos.

P. ¿Cómo se puede mejorar la adherencia?

R. Tenemos buenas experiencias en mejorar la adherencia en los pacientes con patología crónica que atendemos en nuestras consultas externas alcanzando niveles de adherencia muy altos, entre el 85 y el 100 por cien en enfermos de VIH, esclerosis múltiple o hipertensión pulmonar. Las medidas que hemos utilizado con estas personas creemos que son una buena línea de actuación colaborativa con los compañeros de primaria. En concreto, se trata de anticiparse a pacientes en los que, por sus factores de riesgo, sabemos que la adherencia va a ser más difícil y, además, trabajando en la línea del paciente experto como aliado estratégico en la formación de otros pacientes. También las nuevas tecnologías tienen un papel muy importante en la mejora de la adherencia evitando la falta de la misma debido a olvidos.

P. ¿Cómo está afectando el incremento de pacientes externos en las consultas de farmacia hospitalaria? ¿Está recibiendo la FH recursos suficientes para desarrollar esta labor?

R. La FH ha estado creciendo en los últimos años de forma considerable, pero necesitamos aún más recursos para poder hacer una atención integral. Estamos compensándolo mediante la selección de pacientes y una reorganización de los servicios, pero la FH ha de crecer todavía mucho y no solo en el área de pacientes externos.

P. Fórmulas como los acuerdos de riesgo compartido o techo de gasto son cada vez más frecuentes en los nuevos medicamentos, ¿qué papel cree que pueden jugar en el futuro?

R. El futuro de todos estos acuerdos innovadores es que nos van a permitir hacer un sistema más sostenible y más orientado al resultado en salud. Cuando pagamos los medicamentos por cajas y no por resultados, hay una pérdida de ese valor añadido que es el conocimiento del resultado que aporta el medicamento y, de hecho, en el Congreso hay varias mesas sobre este tema en las que participarán compañeros de otros países en los que se lleva tiempo trabajando en esta línea, como es el caso de Italia. Tenemos que convertir en rutina el diferenciar entre el precio del medicamento y el valor que aporta a nuestros pacientes y hemos de movernos por el segundo, que no se mide en euros, sino en calidad de vida y en salud.

P. ¿A qué otros retos se enfrenta a corto y medio plazo la FH?

R. El nuevo programa de la especialidad amplía el horizonte de los futuros especialistas en FH porque es un hecho esta ampliación, pero nos toca hacer que este nuevo programa se pueda aplicar de forma ágil en los servicios de farmacia, que los servicios se acrediten en la formación en las nuevas competencias y que podamos cuanto antes dar la bienvenida a esos nuevos residentes.

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